Dia 11 – Nepal (Banjong): Amanecer desde el cielo

Nos despertamos a las 5 de la manana para ver amanecer, habia un mirador a una hora caminando desde el que se veian los picos y como el sol se iba reflejando en ellos. Mas que caminar habia que subir escaleras una vez mas, pues el camino era corto pero muy pendiente. Se hizo eterno, por mas que miraba hacia arriba solo veia escalones iluminados por mi linterna, estaba muy oscuro y hacia un frio horrible.

Solo pensaba en llegar, el guia me repetia una y otra vez “slowly, slowly” para que fuese mas lentamente pero costaba ir mas lento cuando veia todos esos escalones. Kike y Lisa tambien estaban cansados de subir pues no habiamos desayunado y cada cierto tiempo fuimos haciendo alguna pequena pausa. Cuando llegamos a la cima vi al fondo una torreta con un mirador en la parte superior, a mi derecha cubierto de arbustos habia un helipuerto, perfecto pense! podriamos haber subido en helicoptero…

Subimos al mirador y aun no habia salido el sol, estaba a punto de hacerlo pero ya se divisaban los picos pues las nubes se habian disipado. Junto a nosotros habian 3 tios y una chica que vivian en la torre del mirador, eran de la Union Sovietica decian y vivian ahi como primitivos, con mantas para cubrir sus cuerpos y sin zapatos, con el frio que hacia. Poco a poco fue llegando mas gente que se alojaba en el mismo poblado que nosotros, el sol empezaba a asomar por las nubes. Tal y como Dodi habia dicho las montanas iban adquieriendo un color rojizo y el efecto era espectacular, a 2500 metros de altitud era como ver el amanecer desde el cielo.

Tomamos algunas fotos antes de comenzar el descenso, frente al mirador habia una especie de cobertizos de piedra, Dodi nos conto que en uno de ellos estuvo un hombre durante 20 años sin comer ni beber, solo meditando, y despues se unto mantequilla por todo el cuerpo y se prendio fuego para quitarse la vida. Comence el descenso con la preocupacion de conseguir los billetes de avion que nos llevaran a Goa o Mumbai para poder coger el vuelo a Madrid. Era lunes y el vuelo seria para el sabado asi que no tenia mucho margen de tiempo.

Tardamos 5 horas en completar la bajada hasta el pueblo donde nos recogeria el taxi para llevarnos al hotel en Pokhara. Eran todo escaleras hacia abajo que recorrian las largas praderas, pasaban por poblados y solo las interrumpian los puentes colgantes que cruzaban el rio. Cuando llegamos al poblado nos paramos para almorzar, esos Chow-mein me sentaron de lujo, el taxi llego y poco mas tarde estabamos de nuevo en Pokhara.

Era nuestra ultima noche ahi, asi que nos duchamos y fuimos a cenar por todo lo grande, ya que la noche anterior no habia cenado mucho. Antes hicimos una parada en el ciber para sacar los billetes de avion, finalmente encontre algo que merecia la pena y que nos llevaria directamente a Goa desde Kathmandu sin tener que coger mas trenes ni autobuses. Este logro y el cansancio acumulado hicieron que esa noche durmiera a pierna suelta.

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