No hay medusas en Neptuno

Terminé mi jornada a las 17:30h como cada día. Antes de apagar mi equipo, el icono de la barra superior de Facebook se iluminó de rojo indicando que un nuevo mensaje había llegado. Era Alfonso, confirmaba que nos veríamos a las 18:00h para nadar. Cambié mis pantalones vaqueros por el bañador, cogí el gorro y las gafas que tenía en mi cajón y me apresuré para no llegar tarde.

De camino a la playa, mientras conducía, iba pensando en la noticia publicada en la revista Nature Physics sobre el descubrimiento que un equipo de físicos de la universidad de Harvard había hecho. Al parecer, podrían existir en los planetas Urano y Neptuno océanos de diamantes producidos por la presión a la que están sometidos dichos planetas y que transforma en estado líquido a esta piedra preciosa. Para verificar tal descubrimiento están considerando enviar un robot capaz de tomar un par de litros de diamante líquido que cubriría más que de sobra los gastos de la investigación.

El cartel de la autovía anunciaba la salida que debía tomar, conforme bajaba la pendiente calle San Isidro, el mar se abría ante mí dejando patente su inmensidad. Llegué al punto de encuentro, en cuanto bajé de mi coche Alfonso apareció a mi lado subido en su Vespa con la camiseta de la selección italiana.

- Te he traído un gorro, le dije. Así los barcos podrán vernos si pasan cerca.
- Ah, muchas gracias, contestó. Vamos al lío?
- Vamos!!! Le respondí.

La playa estaba repleta de gente, el mes de Julio en Málaga se convertía en un hervidero de personas que se bañaban, jugaban a las paletas y tomaban el sol. Buscamos un hueco donde poner las toallas y dejamos las cosas. Equipados para nadar nos metimos en el agua, estaba caliente y un poco turbia. No me gusta cuando el agua está turbia porque no veo cuando nado y me causa algo de ansiedad.

Pasamos los espigones y nos dirigimos a la primera boya, el sol de cara no me dejaba ver donde se encontraba y tenía que levantar mis gafas para poder encontrar la forma de llegar a ella. A 200 metros de la orilla nadamos unos 1000 metros hasta que dimos la vuelta para volver. Alfonso iba delante y yo seguía su estela cuando de repente saqué la cabeza para respirar a la izquierda y noté como algo me rozó la oreja y luego el pecho.

- Ahhhh!!! grité.

Alfonso se paró de inmediato y preguntó:

- ¿Qué te ha pasado?
- Me ha picado una medusa creo…
- ¿Te duele?
- No mucho, sigamos…

Continuamos nadando de vuelta, cada brazada miraba al fondo y veía peces que se intercalaban con pequeñas medusas de color transparente. Estaban suficientemente bajas como para no preocuparse, pero de repente:

- Otra!!! Exclamé.
- ¿Dónde te ha dado?
- Esta vez en el brazo…

Al terminar de decirlo noté como si un látigo azotara mi espalda. Solté un grito y sin pensarlo me puse a nadar tan rápido como pude hacía la orilla. Alfonso hizo lo propio y en unos minutos llegamos a tierra. Me tumbé boca arriba y miré al cielo, a pesar de que estaba despejado no podía quitarme de la cabeza la imagen de las medusas pasando bajo mi cuerpo y el dolor de las tres picaduras que había recibido. Alfonso me miró a los ojos y mis pupilas dilatadas no reaccionaban a sus estímulos. Giré la cabeza y en la arena junto a mi cara, había un anillo de zafiro clavado en la arena, aún tenía la etiqueta con el precio escrito a bolígrafo.

Quizás esa tarde tenían que picarme 3 medusas para encontrar ese anillo, sino ¿qué otro motivo me hubiera hecho nadar hasta esa orilla?.


Mi pequeño gran amigo

DSCF0420Cada día cuando vuelvo a casa alguien me espera. Su cara refleja tristeza pero su expresión cambia cuando aparezco por la puerta y sus pequeñas patas se agitan por la alegría. Goliat es su nombre y de raza Carlino, una palma separa su cabeza del suelo y su rabo enredado parece una ensaimada. Si le miras a la cara no tienes más remedio que reír, pues sus ojos saltones y nariz chata le convierten en una medicina infalible después de un largo día de trabajo.

Cuando estoy en casa no se separa de mí ni un solo momento, él es el único que me ha visto en todos mis estados, cuando he llorado y cuando he reído, cuando mi cuerpo estaba pero mi mente flotaba, cuando miraba por la ventana un día de lluvia absorto en mis pensamientos. Siempre está ahí, haciéndome compañía aunque no hablemos, mirándome y girando su pequeña cabeza como intentando comprenderme cuando le hablo. Foto-0013

Su mejor momento es cuando paseamos, con su pecho erguido camina orgulloso por pasear con su dueño. Sus continuos ronquidos llaman la atención de quienes pasan a nuestro lado. Cuando duermo, él siempre lo hace junto a mi cama, y si la suya esta lejos la trae para ponerla junto a la mía. Es gracioso ver como la arrastra, pero a mi lado se siente seguro, protegido, y se nota porque cuando duerme lo hace tranquilo, incluso sueña y da pequeños ladridos. Es mi pequeño gran amigo, tan parte de mi vida como yo de la suya, él me da un gesto y yo una caricia.

Espero que así sea por mucho tiempo.


Un año sin Navidad

El año pasado sobre estas fechas pensé que el 2010 sería mi año, tanto en lo personal como en lo profesional, que equivocado estaba. Sin duda ha sido el peor de los 10 últimos en todos los sentidos, más momentos malos que buenos, mas noticias malas que buenas, más experiencias malas que buenas.

Por eso este año no celebraré la Navidad, ni iré a Córdoba para reunirme con unas personas que sabiendo como he estado no se han preocupado lo más mínimo, no pienso ir a esa reunión de familia y poner buena cara en una hipócrita celebración en la que no creo lo más mínimo sabiendo que el resto del año no han sido merecedores de mi presencia.

Yo que soy ciudadano del mundo, que camino libre por los senderos de la experiencia in situ, marcharé lejos en busca de nuevas sensaciones, momentos para pensar, ver la realidad de un mundo donde no hay elección. Espero entonces adquirir nuevos valores, hallar la forma de perdonar lo imperdonable, ver las cosas de otra manera. De todos los viajes que he hecho este es el que más necesito, no solo por todo lo pasado durante este año, sino también para retomar el vínculo perdido con mi hermano. Necesito unas vacaciones conmigo mismo donde la única preocupación sea plantearme a que lugar dirigirme.

Si hay algo que no puedo reprocharle al 2010 es la gente que he conocido, buena gente joder, que me ha ayudado mucho y a la que tengo un grandísimo afecto. A todos ellos y cada una de las personas que ya dan sentido a mi vida os deseo unas felices fiestas, un maravilloso 2011 donde las penas se conviertan en alegrías, donde los problemas se resuelvan y den paso a un próspero año.

Yo desde la distancia, iré posteando cada paso que vaya dando, cada experiencia que vaya teniendo, siempre que me sea posible daré ráfagas con mi linterna para podáis verme en el cielo estrellado.

Un beso, Juan.


Viaje Reto: Málaga – Londres – Wroclaw – Düsseldorf - Málaga

Lunes 22/11/2010, 19:00h

Todo salió a pedir de boca, mi vuelo de Berlín no se retrasó y llegó puntual. Me tranquilicé cuando vi que salía en hora y que podría reunirme con Agu y Sergio como habíamos acordado. En cuanto aterricé agarré mi maleta de mano y busque la salida que me llevara al punto de encuentro. Vi a mi padre, Kai, Agu y Sergio que hablaban junto al coche. Después de saludarles saqué toda mi ropa de la maleta, metí la que había dejado preparada para el nuevo viaje y me cambié bajo la atónita mirada de la mujer del coche de al lado que esperaba a su marido.

Seguía pensando que hubiera pasado si mi vuelo hubiera llegado tarde o se hubiera cancelado…. Mejor no pensarlo, hubiera sido un caos, ellos tendrían que haberse ido a Londres y yo encontrar la manera de reunirme con ellos, pero todo salió bien.

Una vez pasamos el control de seguridad Agu y yo, pararon al Nativo, le examinaron la maleta y le tiraron su bote de desodorante, jajaja, “demasiado grande” dijo el seguridad.

El vuelo transcurrió tranquilo, <consejo>cogimos sitio en las alas que tienen más espacio para estirar las piernas</consejo>, ya que el espacio en los aviones de Ryanair es bastante reducido entre fila y fila de asientos. Yo me quedé dormido nada más subirme al avión, ni siquiera recuerdo el despegue, ya llevaba un vuelo de 3 horas y media a mis espaldas y necesitaba descansar antes de llegar a Londres.

Llegamos sobre las 23:00h a Londres (era una hora menos), pasamos aduana y fuimos directos a coger el tren que nos llevara a Londres desde Stanted. <consejo> A esa horas ya no hay revisores (por lo menos entre semana) por lo cual te ahorras 20 libras que cuesta el billete </consejo>.

No fue fácil llegar al albergue, era muy tarde y no me apaño muy bien con los autobuses nocturnos que no paran en todas las paradas, el metro estaba cerrado y los conductores no saben las cuatrocientas mil paradas que hay, por eso por más que preguntaba nos indicaban autobuses que cuando mirábamos las paradas no iban al sitio que queríamos. Por fin llegamos, no sin antes hacer una parada en Mc Donalds para comer un poco de basura, jejeje.

El albergue se llama Clink78, no está mal, de precio unos 13euros/noche/persona, las habitaciones son un poco tipo barracones pero está bastante bien para ser Inglaterra. El nivel del alojamiento en este país difiere mucho del nuestro, al menos en las categorías estándar. La simpatía de la recepcionista salió a relucir cuando le pregunte si el WIFI era gratis: ”absolutly not” me dijo, jajajaja. Eso sí, desayuno buffet incluido, que aunque no hay mucha variedad puedes comer todo lo que quieras, y eso viajando con Agu es un punto a favor.

Bueno, hora de dormir, mañana toca pateo por calles londinenses…

Martes 23/11/2010, 8:00h

Pusimos el despertador temprano, la idea era aprovechar todo lo posible la luz del día para ver todo lo que pudiésemos. Bajamos a desayunar antes de nada, la cocina ya estaba llena de gente que vertía cereales sobre los cuencos, preparaba sándwiches y degustaba café. Enseguida nos encontramos con unos gallegos que desayunaban en la mesa de al lado, intercambiamos algunas opiniones sobre Londres mientras terminábamos el desayuno e inmediatamente después nos pusimos en marcha.

Bajando la calle del hostal nos encontramos con el Támesis, río que atraviesa Londres y que cuenta con la presencia del Big Ben y los Parlamentos en una de sus orillas. Ese fue nuestro primer destino, es impresionante, jamás he visto un reloj tan grande… ahora comprendo como Willy Fog y Rigodon se colgaban de sus manecillas… hasta yo podría hacerlo!!! Hicimos unas fotos de rigor y nos fuimos caminando hasta el Buckingham Palace. Ahí tuvimos la suerte de encontrarnos con el cambio de guardia, cosa que no suele ocurrir porque es cada dos días y dura una hora o así. <consejo> Consultar los horarios antes de visitarlo, merece la pena ver el cambio de guardia </consejo>. Paseo hasta Hyde Park, bordeando un lateral hasta Speaker’s Corner. Recuerdo la primera vez que estuve ahí, le gente se sube a unos atriles para hablar de temas que están prohibidos hablar pisando suelo inglés. A alguien se le ocurrió la genial idea y ahora es muy común pasar por ahí y ver oradores y gente de distintos partidos políticos dando su discurso frente a gente que acude expresamente a escucharlos.

Por Oxford Street llegamos hasta Picadilly Circus, la plaza con los luminosos y la estatua de Eros. Allí aprovechamos para entrar en una tienda de deporte que hace esquina con Regent Street. <consejo> Si tienes pensado comprarte unas zapatillas de deporte o ropa deportiva debes ir ahí, los precios increíblemente baratos y todo primeras marcas </consejo>. A tan sólo 5 minutos a pie nos encontramos en China Town, un arco indica la entrada al barrio chino y por un momento piensas que ya no estás en Londres. Las calles están plagadas de restaurantes chinos con patos desollados colgado boca abajo en las cristaleras. Aprovechamos que estábamos ahí y nos metimos en un buffet libre para almorzar. <consejo> Antes de pagar asegúrate de mirar los platos del buffet, a veces no hay mucha variedad y en otros es mejor </consejo>.

Con el estómago lleno era hora de ir a Covent Garden, disfrutar de alguna actuación antes de ir al British Museum. Me encanta Covent, he visto gente increíble ahí, también orquestas de música clásica que ponían los pelos de punta a quienes paseaban por las galerías. Esta vez, no había mucho, nos quedamos viendo a un chico sobre un monociclo que intentaba zafarse de una camisa de fuerza, fue bastante divertido.

La siguiente parada fue el British Museum, visita obligada para mí cada vez que voy a Londres, las colecciones temporales y las permanentes con objetos únicos como la Roseta son dignas de ver. Una vez estaba el vestuario de los actores de Troya, incluyendo la armadura de Akiles… más de una se imaginaba a Brad Pitt metido en ella.

Se hacía de noche, el cansancio se hacía notar y al día siguiente salíamos temprano hacía Polonia.

No pude volver al albergue sin antes llevarles a ver Trafalgar Square con el National Museum, era de noche y las luces hacían un efecto único en el ambiente. Sacamos algunas fotos y cogimos el metro (Travel Card para todo el día 5 libras) hasta King Cross.

Miércoles 24/11/2010, 6:30h

Algo agarró mi pié… bueno alguien… era el Nativo y su forma de despertarme. De nuevo bajamos a desayunar y la cocina de nuevo llena, parecía que la gente siempre estaba desayunando. Antes de irnos hicimos el boquete correspondiente, seguro que han puesto la foto de Agu y Nativo en la puerta para negarle el acceso la próxima vez. Cogimos el bus hasta Liverpool Street para después coger el que nos llevaría de vuelta al aeropuerto de Stanted (9 libras/persona).

2 horitas nos separaban de Polonia y dos horitas de sueño que me pegué. Me desperté cuanto empezaba el descenso y en breve salimos al exterior del avión donde el frío me caló hasta los huesos. Bueno, pensaba que haría más frío, un poco más de ropa y listo. Cogimos el autobús hasta la ciudad como ponía en internet (0,60€), y tardó 45 minutos hasta que llegamos a nuestra parada.

El albergue estaba increíble, 8 euros/noche/persona con desayuno incluido, muy limpio y moderno, me sorprendió positivamente. Estaba distribuido en dos plantas, había un salón con televisión y sofás, y una cocina totalmente disponible para cocinar uno mismo. Nuestra habitación estaba en la planta superior, dormitorio mixto con 9 camas de las cuales solo estaban ocupadas dos cuando llegamos. No se podía pedir más.

Dejamos las maletas y nos tiramos a la calle, empezamos a patear la zona y me gustaba, hacía frío pero no me importaba. Llegamos a la plaza del mercado de Rynek, nuestro objetivo era encontrar una peluquería para que Agu se hiciera un pelao polaco, y un bar de salsa para que el Nativo pudiera bailar bachata.

Caminando sin rumbo encontramos una escuela de salsa, en la calle había unos altavoces que reproducción una conocida canción de Marc Anthony, Nativo se arranco y nos deleitó con unos de sus pasitos y sin dudarlo entramos. Preguntamos por algún bar donde poder bailar y nos indicaron un par de sitios, bailar salsa en Polonia, jajaja, nunca lo hubiera imaginado.

A continuación y siguiendo por la misma calle llegamos a la plaza T.Kosciuszki donde encontramos una peluquería y entramos a preguntar. A los 30 minutos salimos con Agu y su pelado a lo “Darek”.

Después de cenar fuimos a los Cubanitos para que Nativo cumpliera su sueño de bailar salsa en Polonia, jajaja. Se sorprendió al ver que el nivel estaba bastante alto y que había mucha gente que se prestaba a bailar. Después de esto fuimos a otro bar donde pasamos un rato antes de volver al albergue para descansar.

Jueves 25/11/2010, 9:30h

Como cada mañana una ducha antes de desayunar, teníamos todo el día por delante para pasear por la ciudad. Wroclaw no es una ciudad muy grande, es posible recorrerla a pie en un solo día. <consejo> Recomiendo a quién quiera ir a Polonia dedique una semana para visitar Varsovia, Cracovia y Wroclaw (Breslavia), es barato y merece realmente la pena </consejo>.

Recorrimos las calles de la ciudad visitando los puntos de interés que una chica polaca nos había marcado en el mapa. Pasamos por Catedrales, la Universidad, el Mercado de Invierno, el Museo Nacional y cuando llegó la hora de comer nos topamos por casualidad con el mejor de los sitios que podríamos imaginar. Parecía una iglesia por fuera pero había gente que entraba y salía con mucha frecuencia por lo que nos acercamos y abrimos la puerta.

Un mercado lleno de colores se refugiaba en el interior!!! A la derecha vimos gente local haciendo cola para pedir comida. Saque mi lista de comidas que nos habían recomendado, haciendo uso de mi improvisado polaco empecé a nombrarlas (Gokabwi, Zurek, Pierogi, Bigos, Gulasz, Kotlet, Schabowy, Mielony, Krokiet y Kazanki), no había de todo porque se había terminado pero así tendríamos una excusa para volver al día siguiente. Se empezaron a reír cuando pedí “sopas”, algo que la chica había apuntado en español y que en polaco no debe tener ningún significado. Comimos los tres por 10€, unos 7 platos de comida, gran cantidad de comida a buen precio.<consejo> El sitio se encuentre en Hala Targowa, en la Calle Piaskowa.</consejo>.

Salimos con el estómago lleno y seguimos caminando, el frío no impedía nuestras ganas de ver nuevos sitios y explorar la ciudad. Se hizo de noche y las calles quedaron sumidas en un oscuro silencio interrumpido por el paso de los coches. Llegamos al albergue, descansamos un rato y nos preparamos para salir. Nos habían dicho un par de sitios que estarían bien y fuimos a comprobarlo.

Viernes 26/11/2010, 8:30h

Ultimas horas en Polonia, realmente habíamos aprovechado el tiempo y habíamos visto prácticamente todo pero decidimos alquilar unas bicicletas y dar una última visual. Nos costó 4 euros cada una por dos horas, no eran gran cosa pero suficiente para dar una vuelta por la ciudad y comer de nuevo en el sitio del día anterior.

Fuimos por las zonas que no habíamos recorrido caminando, hacía sol aunque el frío te obligaba a ir bien abrigado. Buena idea la de alquilar las bicis, otra forma de ver la ciudad y hacer algo de deporte. Rodeamos la ciudad por completo hasta que llegamos de nuevo al mercado, ahí las dependientas nos recordaban y me saludaban como “sopas”, había una larga cola pero una de ellas dijo algo en polaco a la gente y me hizo pasar. Volvimos a hincharnos de comer, ahora solo faltaba probar los pasteles que nos habían recomendado, Sernik (tarta de queso) y Paczek (especie de donut).

Devolvimos las bicicletas y de vuelta al albergue para coger las maletas, la parada se encontraba a sólo 3 minutos a pie así que pronto estábamos en el autobús camino del aeropuerto. El vuelo transcurrió con normalidad, tan sólo 1 hora y 20 minutos nos separaba de Dusseldorf, tercer y último destino.

Al llegar preguntamos al conductor del autobús que iba a Düsseldorf y nos dijo que tenía que comer y que el bus salía dentro de 1 hora. Hicimos  tiempo y cuando volvimos había una cola enorme, demasiada gente para un solo autobús pensamos… y efectivamente, cuando fuimos a entrar solo quedaba dos plazas y éramos tres personas así que lo perdimos, por una sola plaza!!!. <consejo> Volar a Dusseldorf supone coger un autobús durante una hora pues el aeropuerto está en Weeze, así que debéis informaros bien antes sobre horarios e ir pronto para hacer cola, el precio son 14€ </consejo>.

El inconveniente del autobús nos hizo ir al pueblo de Weeze para coger el tren, hacía frío y la estación se encontraba completamente vacía. Sacamos los billetes y esperamos media hora hasta que llegó tren, durante el trayecto al Nativo se le ocurrió dibujar con el vaho un mapa en el cristal captando la atención de unas niñas que se sentaban en frente. Llegamos sobre las 23:00h a la estación de Düsseldorf, unas policías que fumaban un cigarro nos indicaron el camino hacia la calle donde se encontraba el apartamento. Después de saludar a Erik y Linda, bajamos a cenar un Kebab y de nuevo volvimos al piso para descansar. <consejo> Si vais a Dusseldorf y pensáis quedaros en un albergue, reservar con tiempo, no hay muchos y tampoco son baratos </consejo>.

Sábado 27/11/2010, 9:30h

De nuevo Nativo veía nevar, para mí no era tan divertido, sobre todo porque los pequeños copos se te meten en los ojos y resultan realmente incómodos. Como en cada ciudad nos tiramos a la calle para pasear, buscamos un sitio para desayunar que no nos resultó nada fácil encontrar, hubiera pagado por unos churritos con chocolate pero no había. Intentamos alquilar unas bicis pero no nos fue posible y continuamos caminando.

Nos dirigimos al casco antiguo de la ciudad donde las calles se encontraban decoradas por navidad, dimos un paseo junto a Rihn, donde aprovechamos para sacar unas fotos, para después beber Glühwein en el típico mercado navideño. Yo ya lo había probado y no me gustaba pero hice de tripa corazón para hacerlo de nuevo y que Agu y Nativo también lo hicieran. A ellos tampoco les gustó eso de tomarse lo que sería un riojita pasado por el microondas.

Nos reunimos con mis amigos para ir a comer, de nuevo en el mercado de navidad paramos a comer las típicas Currywurst, salchichas alemanas con Curryketchup, parece que a Agu y Nativo les gustó más que el Glühwein. Llevamos al hijo de Meike al tiovivo donde se lo pasó en grande. Aunque hacía mucho frío no parecía afectarle, se movía de un lado a otro en el pequeño barco como si estuviera navegando. Una vez nos despedimos, fuimos de vuelta al apartamento para descansar, era la última noche y había que salir.

El primero de los bares estaba bastante bien, la entrada parecía como si fuera un sitio pequeño pero una vez dentro era bastante amplio, tenía varias salas y la música estaba muy bien. Ahí estuvimos con Erik y Sebastian y más tarde decidimos cambiar de sitio. Fuimos a una discoteca donde no nos dejaron entrar, jejeje, había que estar en una lista y no estábamos. Cerca de ahí había una discoteca llamada Monkey’s Club donde estuvimos otro buen rato, el sitio no estaba tan bien como el primero y era bastante caro así que después de un par de horas cogimos el U-bahn para volver a casa.

Domingo 28/11/2010, 10:00h

No había tiempo para más, Erik y Linda llegaron para desayunar y nos invitaron a un bizcocho típico que degustamos junto con zumo fresco. Hablamos un rato y nos despedimos, una vez en la calle caminamos hacia la parada del autobús que nos llevaría hasta el aeropuerto de Weeze, si, si, ese autobús que habíamos perdido en la ida y que ahora nos aseguramos de no perder.

Pase casi todo el trayecto dormido hasta que llegamos, salimos con las maletas y nos dirigimos directamente hacía la puerta de embarque pasando los controles de seguridad. Un policía me metió en una sala donde analizó mi portátil en busca de algo, quizás busca curryketchup pensé.

Finalmente entramos en el avión, nos hubiera gustado seguir viajando, ir a otro país y recorrer otra ciudad sin ninguna otra preocupación que encontrar un sitio para comer, pero llegamos a Málaga, 17ºC… Tampoco vamos a quejarnos, no!!!!???

******* Hmmm… no voy a mentir y decir que hemos cumplido el reto de gastar tan sólo 250€ en total, pero sí que lo podíamos haber hecho si no hubiéramos salido por la noche los dos días que lo hemos hecho. Aún así hemos gastado 50€ más del presupuesto que teníamos y es que claro, viajas con colegas y la verdad que apetece darse una vueltecita ;)

Resultado: 7 días, 3 países = 300€ (Todo incluido)

Cursos de inglés en Londres

Cursos de alemán en Düsseldorf


Mi 1er. Triatlón

Gran día mañana!!! Mi 1er. triatlón, cortito pero intenso :) 300m a nado, 10km en bici y 2km carrera pie. Mi único temor la rodilla, que me ha estado fastidiando estas últimas semanas pero que ahora está perdonando.

No voy a decir que no estoy nervioso, pues lo estoy y mucho, me estoy preparando una tila antes de dormir porque sino me pasaré toda la noche comiendo techo. No me ponía nervioso en los partidos de fútbol, era algo que controlaba, que había hecho durante toda mi vida pero esto es distinto. Es nuevo para mí, hay un reglamento y no sé como reaccionará mi cuerpo antes el cambio de modalidades, es lo que me pone nervioso. Sé que cuando esté ahí mañana, calentando, a punto de salir todo será distinto, sacaré mi espíritu competidor y lo daré todo, los nervios se disiparán para dejar paso a estos meses de entrenamiento que están deseando ponerse a prueba. Sé que mamá estará arriba para animarme, siempre lo hace.

** Gracias Pedro Fernández y Manolo Camacho por entrenarme, Prima y Nieves por motivarme, gracias a todos los que me apoyáis y animáis para cumplir este sueño.


Sal ahí y gana!

Anoche vi a mamá, llevaba un bonito vestido blanco con ribetes dorados y flores malva. Su cabeza estaba adornada con una corona de laurel que sujetaba su larga melena color ocre. Estábamos en una habitación blanca, cuadrada y sin ventanas, hacía frío pero el hecho de verla anulaba mis sentidos, estaba petrificado.

De repente levantó su mano, señalo con su dedo a través de mí y dijo: “Sal ahí y gana”. Miré hacía atrás y la habitación continuaba como un largo pasillo, le miré de nuevo y no estaba. Comencé a caminar y no veía el final, una brillante luz impedía que viese donde terminaba, así que empecé a correr. Corrí con fuerza y la luz cada vez era más cegadora hasta que de pronto cesó en su brillo y me vi en la calle. La gente gritaba y me animaba, delante había un coche con un crono en lo alto y las luces de emergencia. Miré mis pies y calzaba mis Saucony, llevaba un dorsal y mi ropa de carrera. Creí haber entendido el mensaje y seguí corriendo, a mi espalda dos hombres me seguían a un ritmo fuerte pero nada me detenía. Entonces gire en una curva y vi el arco de meta, lo crucé y el sonido del chip se hizo agudo e insoportable, lo que me hizo cerrar los ojos.

Cuando abrí los ojos me encontré de nuevo en la habitación blanca, frente a mi de nuevo mamá señalaba a través mía y decía: “Sal ahí y gana”. Cuando me giré algo me impulsó y caí al agua, esta ocupaba de pared a pared de la habitación y me llegaba por la cintura. Sin dudarlo comencé a nadar y adentrarme de nuevo en la luz. De nuevo se hizo muy intensa y cerré los ojos, al abrirlos me encontré al borde de una plataforma en una piscina y a ambos lados varios nadadores se ajustaban las gafas. Hice lo propio y sonó la megafonía: Preparados, listos… el sonido de la bocina anunciaba la salida, me impulsé con fuerza y empecé a nadar. Mis piernas se agitaban como nunca, mis brazos sentían el impulso del agua y las brazadas largas me llevaron al extremo de la piscina en un tiempo récord. Hice el viraje y me impulsé de nuevo, cuando salí a la superficie mis extremidades volvían a agitar el agua desplazándome a gran velocidad, llegué al bordillo y saqué la cabeza del agua. El público estalló de júbilo y coreaban mi nombre. El sonido de una vuvuzela penetró en mí oído y de nuevo una luz blanca me llevo a la habitación.

Mamá ya no llevaba el vestido de antes, un camisón blanco cubría su cuerpo y su pelo suelto brillaba en exceso. De nuevo me dijo: “Sal ahí y gana”, señalando con su dedo una vez más a través de mí. Una luz emanó del techo y mamá se convirtió en virutas doradas que se evaporaron formando una espiral hacía arriba. Me di la vuelta y la brillante luz me atravesó de inmediato. Aparecí en la puerta de casa, en mi mano derecha sujetaba las llaves del coche y sobre mi espalda portaba mi mochila. Cielo nublado, rayos de sol que pasan a través de las nubes y un nuevo día para salir y ganar.


I Reto Viaje “Quién no viaja es porque no quiere”

Advertencia: Este post no va destinado a sibaritas. Está enfocado a estudiantes o personas que desean conocer mundo y su mayor problema es el dinero.

Siempre lo he dicho, hoy en día quién no viaja es porque no quiere. Todo el mundo, al menos una vez al  año, tiene una semana libre o al menos pueden encontrar la forma de tenerla. El otro problema que suele tener la gente es el dinero. Cuántas veces he escuchado a gente decir que no viajan porque no tienen dinero. Pues bien, para aquellos que fuman un paquete de “Chester” al día, si dejan de hacerlo durante dos meses y medio juntarían 250€. Para los que salen viernes y sábado y consumen una media de 5 copas cada día x 6 euros que vale la copa, si dejan de salir durante 4 fines de semana juntan 250€.

Pues bien, con este reto quiero demostrar que con 250€ se puede viajar durante una semana y visitar 3 países diferentes incluyendo: vuelos, transporte del aeropuerto a la ciudad, alojamiento y comida. Ese es el presupuesto y ese es el dinero que me voy a llevar, no pienso portar más de esa cantidad. De momento ya tengo los vuelos y puedo decir que los 4 vuelos me han salido por 97€. El resto, 153€ lo destinaré a pagar transporte, alojamiento y comida, lo que supone unos 50 euros para cada país.

A este reto se han unido dos colegas de los cuales tendré que estar pendiente para que no saquen a escondidas sus tarjetas de crédito porque era la única condición para que vinieran conmigo, “o tos moros o tos cristianos”. Las fechas, del 22 al 28 de Noviembre. La ruta Málaga-Londres-Wroclaw-Düsseldorf-Málaga.

La idea de este reto surgió en el viaje a Sevilla para ir al concierto de U2, hablando de viajes y la necesidad de probar algo distinto que no suponga gastar mucho. Le dije a Agu que si tenía 250 pavos lo llevaba a 3 países, y aquí está, ya no hay marcha atrás.

Si alguien quiere saber algo más sobre este viaje que me pregunte… Es el primero, pero no será el último ;P


Berlín: Tras la caída de mi muro.

De nuevo a subirme en un avión :) han pasado 6 meses desde la última vez y precisamente fue para volver de donde me encuentro ahora, Berlín. No es que tenga muy buenos recuerdos de entonces, aquí empezó la nueva etapa que estoy viviendo, un cambio producido por una fuerza mayor que me ha traído de nuevo hasta aquí. Creo que lo ha hecho para que vea el antes y el después, para que me de cuenta de que el tiempo va cerrando las heridas que nunca pensé que sanarían.

Hace 6 meses…

No podía quitarme de la cabeza todo lo que había pasado, intentaba mostrar mi mejor sonrisa durante el trabajo aunque mi yo interior se encontrara acurrucado en la esquina de una habitación vacía sin ganas de nada. Las pastillas me libraran de malos pensamientos durante la noche y reseteaban mi cerebro hasta el día siguiente. Mi estómago repelía la comida por las arcadas que me producía pensar en todo lo que mis ojos habían visto y las mentiras recibidas. Tenía el miedo de empezar una nueva vida solo, volver a construir lo que tanto me había  costado tener, y lo más importante, recuperar la confianza en alguien…

12 de Octubre de 2010

Dicen que la vida está llena de obstáculos, yo me encontré en Berlín con el muro que lo habían reconstruido para mí. No lo he saltado, lo he vuelto a derrumbar. Ahora me levanto a las 8 de la mañana después de dormir profundamente y soñar, desayuno en el hostal y ando 3 minutos hasta el Velodrome donde nado durante hora y cuarto.

Salgo a trabajar, explico las ventajas de estudiar español en Málaga y los programas que tenemos. Me reuno con unos y con otros, estoy centrado, motivado, me siento agusto haciendo mi trabajo porque lo controlo y me gusta. Voy en el metro, me fijo en la gente mientras escucho música, algunos leen, otros escriben, hay quienes simplemente quedan absortos en sus pensamientos. Los miro a los ojos, unos parecen felices, otros preocupados, los rayos de sol no reflejan el frío que hace fuera, un frío seco que se combate con abrigo.

Paro de vuelta al hostal y degusto un vanillalatte en Starbucks ;). Descanso un poco, me ducho y salgo a cenar, me reuno  con Rafa, tomamos una cerveza, despues comemos un arroz con pollo al curry en un vietnamita y acabamos viendo España en el Chicken Paradise. Vaya personajes los de ese bar, fumando y bebiendo cerveza sin parar hasta no poder más. La ambulancia se llevó a uno que tenía la mirada perdida y no podía tenerse en pie. Una mujer lloraba y parecía bastante afectada. Me pregunto que habrá pasado en sus vidas para verse así, por otro lado no me extraña, a veces si no eres lo suficientemente fuerte como para tirar del carro te agarras a lo primero que pillas aunque sea una  botella. Ellos forman una pequeña familia en el Chicken Paradise, beben, fuman y conversan durante horas, y supongo que sus días pasarán uno tras otro hasta el final de sus vidas.

Todas estas cosas que me pasan me sirven para darme cuenta de que merece la pena seguir luchando, yo no quiero verme así ni que se me recuerde por ello. Merece la pena seguir viviendo experiencias y disfrutando todo lo que podamos y eso es lo que voy a hacer ahora que he tirado mi muro de Berlín.

GRACIAS A TODOS LOS QUE ME HACEIS SENTIR BIEN CADA DIA ;)

 

Escuela de aleman en Berlin


Locura

Pues el domingo me levante temprano como otros tantos días y bajé a desayunar. Al sacar al perro vi que el día era propio para salir en bici, estaba nublado, no hacía viento y tampoco calor. Me vestí, cogí la bici y salgo… una vez en la calle empiezo a calentar y poner el cuenta en marcha. Hasta donde voy hoy pensé…. bueno, voy a Torrox-Costa y esta tarde me pego una carrerita a pie.

Empiezo, comienzo bajando la cuesta que me lleva a la N-340 por la costa dirección Torre del Mar. Que gusto salir un día nublado y mirar al mar, ir junto al mar me relaja porque miro al fondo y solo veo el horizonte, sin obstáculos, tal y como debería ser todo pienso… Llego a Torre del Mar y atravieso el pueblo, la gente cruza para entrar en la iglesia, unos niños juegan en la plaza mientras sus padres conversan, típico domingo.

Me acerco a Torrox-Costa y mis piernas van frescas, cada vez sienta mejor esto de salir con la bici, cada vez noto menos el cansancio y el dolor del asiento, supongo que me voy acostumbrando. El trayecto hasta mi objetivo trascurrió rápido, escuchando música y sumido en pensamientos. Y por qué volver ahora? Por qué no seguir un poco más y pasar Nerja? Ya llegué a Nerja mi primer día, y ahora podría superarme, no se trata de eso? De ir superando poco a poco lo conseguido anteriormente?

Continuo hasta Nerja y paso Maro, recuerdo haber pasado con mi moto por estas carreteras, hay pendientes muy largas y pendientes. La más grande esta cerca y me preparo para la bajada, miro hacia delante y parece una montaña rusa. En el descenso alcanzo los 61Km/h y pienso, esto lo tendré que subir luego, jejeje.

Llego a la Herradura y luego Salobreña, me vuelvo? Continuo, me como una de las barritas energéticas y me hidrato lo suficiente para poder continuar. Se me van acabando los pensamientos y música me queda para rato. Llevo casi dos horas y ya veo que se acerca el momento de dar la vuelta, me pongo como metas llegar a Almuñecar y una vez ahí volver a casa. Casi no me queda agua, el sol empieza a salir y la calor da sus primeros avisos. No sé que es lo que me hacía seguir, llegar un punto y continuar, si eran mis ganas de superarme o el hecho de estar lejos de mi hogar. El caso es que pase de Almuñecar, una vez ahí vi el momento de dar la vuelta, rellenar el botellín y hacerme una foto en el sitio al que llegué (Motril).

La vuelta empezó como terminó la ida, con la única diferencia de que ahora restaban los kilómetros para llegar a casa. Me fumo la segunda barrita energética y me quedo igual, estas barritas darán energía pero el hambre no me lo quitan. Empiezo a subir lo que antes había bajado y a bajar lo que antes había subido, y de repente ponienteeee!!! Se levanta viento a la altura de Almuñecar, Dios!!! No paso de 21Km/h, no puedo tirar más, el viento da de cara lo suficientemente como para notar el cansancio en mis piernas.

Las horas encima de la bici se notan y el viento las multiplican, tanto que en más de una subida me cuestiono el bajarme y abandonar, quedarme tumbado y esperar a que alguien me recoja. Ese pensamiento solo dura unos segundos hasta que cojo aire y continuo, aprieto las piernas y tiro, subo cuestas, las bajo y me recupero, y así hasta llegar a Nerja. La última pendiente que era la que más temía la corono y me enorgullezco al no haber tirado la toalla, el haber seguido y subido la última cuesta a pesar de llevar 5 horas en bici.

El resto del recorrido lo afronté como un trámite después de lo pasado, pensando en una hamburguesa de McDonals y un helado de Spaguetti.

Resultado total:

· Distancia recorrida: 150Km.
· Tiempo: 6 horas y 10 minutos.
· Velocidad media: 25Km/h.
· Media de pulsaciones: 142ppm.
· KCal quemadas: 5842.


Noche de tormenta

Tormenta de pensamientos que me desvelan en la noche, sudores fríos recorren mi cuerpo de principio a fin no me dejan dormir. Mi cama es mi barco que se encuentra a la deriva, ¿dónde está mi ángel de la guarda? la barca que me remolque a la orilla.

El techo en mi habitación se convierte en un cielo nublado donde mi única luz son los rayos, navego solo y mi brújula está rota. La tormenta azota más fuerte, intento zafarme y dormirme de nuevo, no puedo… la madera en mi barco cruje y de repente cede, me sumerjo en el agua con forma de sábanas y me aferro a lo que puedo.

Las horas pasan y no duermo, la tormenta se intensifica y el cansancio se apodera de mí. Pensamientos traspasan mi mente de lado a lado como la lluvia, dejando a su paso gotas de tristeza, la tormenta no cesa.

Me sumerjo de nuevo, mi cuerpo se rinde, no pude dormir, una noche en vela…


Mi primer reto conseguido ;)

Pfffff, que bien me ha sentado conseguir mi primer reto desde que empecé con esto del blog. Llevaba ya varios días queriendo coger la bici para empezar a prepararme mi segundo reto que os anunciaré en breve. Bueno, pues gracias a mi amigo Manolo he podido conseguir este, que era coger una bicicleta de carretera por primera vez en mi vida e ir a Nerja desde mi casa y volver si bajarme de ella.

Pues eso, salgo to preparao, pulsómetro, música, cuentakilómetro, cámaras de repuesto, botellines de agua…. espera, los botellines de agua, bien, me los dejo en casa de Manolo, solución: dos botellas pequeñas de agua marca la Fuensanta (como mi abuela) metías en los bolsillos traseros del maillot. Bueno, hasta ahí vale, salimos… espera, los pedales, estos pedales como se encajan, pues digo yo que será como los esquís que metes la punta y luego aprietas el talón, premio! A ver si puedo salir ya, vale, ahora sí. Encaro la cuesta y palante. Miro y veo que el cuentakilómetro no funciona bien, ni la velocidad ni la distancia pero no me preocupa, ni siquiera se cuantos kilómetros me separan de Nerja. Empiezo a rodar y bien, la bici va perfect y la brisa del mar en la cara me refresca, me pregunto si esa brisa/viento que ahora me refresca no me dará de cara a la vuelta… bueno, prefiero no preocuparme por eso ahora que no llevo ni un kilómetro. Sigo, y paso Benajarafe, justo al final del pueblo son los 5 kilómetros que marqué el otro día para entrenar la carrera a pie.

Ahora hay una recta hasta Valle-Niza con un repecho y bajo hasta Torre del Mar, todo recto prácticamente. Me adentro en el pueblo, voy bien, no estoy cansado y casi no he bebido agua, prefiero reservarme para cuando la necesite, no se cuanto me queda para llegar. La cosa es que tampoco había carteles que te dijeran cuanto quedaba, pero después de ver cuanto he hecho creo que ha sido mejor así.

Paso Torre del Mar, me cruzo con mucha gente en bici que me saludan, yo les saludo por educación, pero es mi primer día así que no me conocéis. Ahora un par de pueblos pequeños y luego Torrox, si, ya veo el Faro, inconfundible por las veces que he veraneado con mis padres ahí cuando era pequeño y la alegría que me llevaba cuando lo veía símbolo de que habíamos llegado después de más de 3 horas de viaje en aquel entonces.
Ver mapa más grande

Torrox lo paso pronto, aceleró porque me había puesto como meta dedicar una hora para la ida e intentar llegar a Nerja, me quedaban escasamente 15 minutos y quedaba un trecho. Más ciclistas con los que me cruzo, y ahora toca subida, no recordaba esa parte, claro que de pequeño iba en coche. Pues ya veo el pueblo y me quedan 5 minutos, me da que ni de coña llego. Me levanto, agacho la cabeza y a saco, estiro las patas lo mas que puedo y no paro, miro el reloj y marca 59 minutos… y cuando creo que no me daba tiempo veo el cartel de Nerja, paso y miro el reloj: 59 minutos 57 segundos, jajaja, ni de coña, no me lo podría creer, levanto los brazos como si hubiera ganado la guerra, la banda sonora de Troya en mi mp3 y yo saludando al publico mientras hago la rotonda que me lleva de nuevo a casa.

Aquello que pensé al principio de la brisa que me daba en la cara, pues si, ahora venía de frente, y después de una hora ya no era lo mismo, me costaría el doble. Para evitar tentaciones de coger el Portillo no me llevé dinero, jajaja, así tenía que volver en bici si o si, y sobre todo no bajarme de ella. El resto del camino más de lo mismo sentido inverso, me cruzo con ciclistas, adelanto a otros y hacia Chilches.

Resultado total
Distancia recorrida: 63,4 Kilómetros.
Duración: 2 horas 9 minutos y 49 segundos.
Pulsaciones medias por minuto: 161
Kcal Totales quemadas: 2091.


Angel o Diablo

Hoy he visto un Angel vestido de rojo. Pero si el rojo es el color del Diablo, ¿como puede este poseer tanta belleza? Por otra parte lo comprendo, porque el rojo es el color de la tentación, y ¿como no verse tentado por algo así? Bueno, no siempre fue Diablo, antes fue un Angel que se hizo malvado. Adopta varias formas y podría haberse metido en el cuerpo de un Angel.

Estoy confuso…

Este ser dice que ama,¿ acaso puede el Diablo amar con la bondad que lo hace un Angel? Yo pienso que es un Angel, porque cuando lo miras a los ojos ves inocencia, transparencia y pureza, y luego esa sonrisa… Una sonrisa que no se olvida, que piensas en ella y te alegra el día.

Un Angel te cuida, te protege y te ama, por eso quiero pensar que es un Angel, porque es bonito acostarse y saber que te quiere.


Sonrisas de Bombay

Hace unos días cayó en mis manos una historia escrita por alguien con quien me siento muy identificado. Jaume Sanllorente, un joven periodista de Barcelona que lo dejó todo para crear una ONG en Bombay después de quedar impactado tras su primer viaje a la India.

La forma de describir sus experiencias, la crudeza de las situaciones, sus logros alcanzados y la generosidad mutua entre Jaume y el pueblo indio hacen de este libro sea de obligada lectura. Yo he tardado un par de tardes en hacerlo y he tenido que parar en alguna ocasión porque hay situaciones en las que no se pueden reprimir las lágrimas.

Su forma de narrarlo hace que te traslades a la India y te pongas en la piel del autor, no siendo posible quedarse impasible ante los hechos descritos.

Sonrisas de Bombay es un ejemplo de lo que una persona es capaz de hacer a cambio de la sonrisa de un niño y el bienestar de las personas.

Recomiendo este libro a todo el mundo y muestro mi más sincera admiración a Jaume deseando que su proyecto siga cosechando muchos éxitos.


Café con Boyas

Ha sido mi desayuno de hoy… Me he levantado sin otra preocupación que ponerme el bañador y conducir hasta la playa para desayunar. Esto es bastante inusual en mí, ya que normalmente un jueves no paro, pero hoy era festivo… así que he aprovechado eso y un día increíble de sol que hemos tenido para hacer algo que desde hace tiempo no puedo dejar de hacer: nadar.

Desde que lo vengo practicando me siento mucho mejor, no solo por mis dolores de espalda que antes eran bastante frecuentes sino porque al meterte en el agua y empezar a nadar sueltas todo el estrés y tu cuerpo queda en un estado de relax que cambia tu día por completo.

Esta mañana el plan ha sido, cafelito en la Galerna con su respectivo sandwich “Doma” y a por las Boyas, a jierroooooo!!! De la orilla a las boyas amarillas hay 200 metros si vais en línea recta y la misma distancia es la que separa una boya de otra. Por tanto es muy fácil hacer series si vais contando por boyas y cada vez podéis ir ampliando distancias.

Ahora mismo lo máximo que he hecho a mar abierto son 1800 metros seguidos, que se dice pronto, pero cuando ves que tienes que ir a la quinta boya no parece que esté tan cerca. De todas formas es un ejercicio excelente, eso sí, intentad ir acompañados por si os da un tirón o un chungo y estáis a medio camino, sobre todo si hay marea.

No ha sido un mal inicio de día para nada, la pena es que uno tenga que trabajar cada día y tenga que limitarse a ir a la piscina para nadar, sino sería algo que haría todos los días.