De nuevo a subirme en un avión 🙂 han pasado 6 meses desde la última vez y precisamente fue para volver de donde me encuentro ahora, Berlín. No es que tenga muy buenos recuerdos de entonces, aquí empezó la nueva etapa que estoy viviendo, un cambio producido por una fuerza mayor que me ha traído de nuevo hasta aquí. Creo que lo ha hecho para que vea el antes y el después, para que me de cuenta de que el tiempo va cerrando las heridas que nunca pensé que sanarían.

Hace 6 meses…

No podía quitarme de la cabeza todo lo que había pasado, intentaba mostrar mi mejor sonrisa durante el trabajo aunque mi yo interior se encontrara acurrucado en la esquina de una habitación vacía sin ganas de nada. Las pastillas me libraran de malos pensamientos durante la noche y reseteaban mi cerebro hasta el día siguiente. Mi estómago repelía la comida por las arcadas que me producía pensar en todo lo que mis ojos habían visto y las mentiras recibidas. Tenía el miedo de empezar una nueva vida solo, volver a construir lo que tanto me había  costado tener, y lo más importante, recuperar la confianza en alguien…

12 de Octubre de 2010

Dicen que la vida está llena de obstáculos, yo me encontré en Berlín con el muro que lo habían reconstruido para mí. No lo he saltado, lo he vuelto a derrumbar. Ahora me levanto a las 8 de la mañana después de dormir profundamente y soñar, desayuno en el hostal y ando 3 minutos hasta el Velodrome donde nado durante hora y cuarto.

Salgo a trabajar, explico las ventajas de estudiar español en Málaga y los programas que tenemos. Me reuno con unos y con otros, estoy centrado, motivado, me siento agusto haciendo mi trabajo porque lo controlo y me gusta. Voy en el metro, me fijo en la gente mientras escucho música, algunos leen, otros escriben, hay quienes simplemente quedan absortos en sus pensamientos. Los miro a los ojos, unos parecen felices, otros preocupados, los rayos de sol no reflejan el frío que hace fuera, un frío seco que se combate con abrigo.

Paro de vuelta al hostal y degusto un vanillalatte en Starbucks ;). Descanso un poco, me ducho y salgo a cenar, me reuno  con Rafa, tomamos una cerveza, despues comemos un arroz con pollo al curry en un vietnamita y acabamos viendo España en el Chicken Paradise. Vaya personajes los de ese bar, fumando y bebiendo cerveza sin parar hasta no poder más. La ambulancia se llevó a uno que tenía la mirada perdida y no podía tenerse en pie. Una mujer lloraba y parecía bastante afectada. Me pregunto que habrá pasado en sus vidas para verse así, por otro lado no me extraña, a veces si no eres lo suficientemente fuerte como para tirar del carro te agarras a lo primero que pillas aunque sea una  botella. Ellos forman una pequeña familia en el Chicken Paradise, beben, fuman y conversan durante horas, y supongo que sus días pasarán uno tras otro hasta el final de sus vidas.

Todas estas cosas que me pasan me sirven para darme cuenta de que merece la pena seguir luchando, yo no quiero verme así ni que se me recuerde por ello. Merece la pena seguir viviendo experiencias y disfrutando todo lo que podamos y eso es lo que voy a hacer ahora que he tirado mi muro de Berlín.

GRACIAS A TODOS LOS QUE ME HACEIS SENTIR BIEN CADA DIA 😉

 

Escuela de aleman en Berlin