Road Trip: Día 3 – Freiburg – Tübingen – Stuttgart – Heidelberg

IMG-20111011-00253 De nuevo a las 7 de la mañana sonó el despertador, cuando abrí los ojos Lorenzo ya estaba haciendo la maleta y se disponía a salir. Me levanté e hice lo propio, minutos más tarde nos dirigimos a la universidad. Estaba ubicada en el centro de la ciudad, entramos en el edificio y había unas estatuas de personas a tamaño real esculpidas en bronce, hicimos una foto y un hombre que trabajaba en mantenimiento nos preguntó en un improvisado español si queríamos que nos echara una. La verdad es que no teníamos ninguna foto juntos, con tanto trabajo no habíamos parado ni para sacarnos una instantánea, aceptamos pues y el hombre empezó a hacer varias fotos desde varios ángulos. “Poneros ahí” decía, “tu a la derecha”, “ahora sentados”, poco a poco le fue cogiendo el gusto y no paraba. Imitaba a los fotógrafos profesionales y cortésmente tuvimos que indicarle que debíamos seguir trabajando, nos hizo escribir nuestro nombre y firmar en una libreta que portaba consigo y nos despedimos de el. Una vez terminamos fuimos a desayunar a una cafetería que se encontraba a la espalda de la misma. El centro de ciudad era muy bonito, con adoquines en el suelo y casas típicas que daban un ambiente medieval. 

Ya en el coche el siguiente destino era Tübingen, no era una ciudad muy grande, pero tenía casas muy bonitas de diferentes colores que la hacían especial. La universidad se encontraba en una calle principalmente donde las facultades ocupaban ambos lados de la misma. Las fuimos recorriendo mientras multitud de jóvenes parloteaban, jugaban o acudían a clase. Hacía sol, un sol intenso pero no caliente, el césped de los parques brillaba en un intenso color verde. Lorenzo y yo coincidimos en lo agradable que parecía ese sitio para estudiar, buen ambiente, sin mucho ruido y en bonito lugar.

El camino hasta Stuttgart pasó deprisa, apenas 45 kilómetros separaban a una de la otra. En cuanto llegamos entramos en el edificio principal, un sitio frio y desangelado, no sé si era porque no había estudiantes o realmente era así siempre, el caso es que parecía viejo y no me gustaba.

Nuestro último destino del día sería Heidelberg, una bonita ciudad separada por un río, la universidad se encontraba en el centro de la misma y estaba formada por antiguos edificios que encajaban perfectamente en el entorno. Mucho ambiente en la plaza junto a la universidad, donde las luces encendidas daban inicio a la noche que nos acechaba. Terminamos pronto pues todo estaba a mano y buscamos alojamiento, finalmente encontramos un hotel a las afueras y cuando llegamos estaba cerrado, hice una llamada y me dieron un código que introduje en un buzón que me depositó las llaves. Al entrar no había nadie en recepción, es más, creo que éramos los únicos clientes en el hotel. Era curioso como dejaban el hotel solo sin nadie que cuidara de él, al parecer la recepción cerraba a las 18:00h, pero estaba bien y salió a buen precio.

Salimos a cenar a un centro comercial que estaba frente al hotel y pronto fuimos a descansar ya que había sido un largo día.

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