Café con Boyas

Ha sido mi desayuno de hoy… Me he levantado sin otra preocupación que ponerme el bañador y conducir hasta la playa para desayunar. Esto es bastante inusual en mí, ya que normalmente un jueves no paro, pero hoy era festivo… así que he aprovechado eso y un día increíble de sol que hemos tenido para hacer algo que desde hace tiempo no puedo dejar de hacer: nadar.

cafe Desde que lo vengo practicando me siento mucho mejor, no solo por mis dolores de espalda que antes eran bastante frecuentes sino porque al meterte en el agua y empezar a nadar sueltas todo el estrés y tu cuerpo queda en un estado de relax que cambia tu día por completo.

Esta mañana el plan ha sido, cafelito en la Galerna con su respectivo sandwich “Doma” y a por las Boyas, a jierroooooo!!! De la orilla a las boyas amarillas hay 200 metros si vais en línea recta y la misma distancia es la que separa una boya de otra. Por tanto es muy fácil hacer series si vais contando por boyas y cada vez podéis ir ampliando distancias.

Ahora mismo lo máximo que he hecho a mar abierto son 1800 metros seguidos, que se dice pronto, pero cuando ves que tienes que ir a la quinta boya no parece que esté tan cerca. De todas formas es un ejercicio excelente, eso sí, intentad ir acompañados por si os da un tirón o un chungo y estáis a medio camino, sobre todo si hay marea.

No ha sido un mal inicio de día para nada, la pena es que uno tenga que trabajar cada día y tenga que limitarse a ir a la piscina para nadar, sino sería algo que haría todos los días.

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