Dia 15 – Nepal (Kathmandu): La plaza Durbar

Teniamos todo el dia para visitar Kathmandu, era viernes y el final de viaje se acercaba, “la semana que viene estaremos volviendo a Espana” le dije a Kike. Aunque llevabamos solo dos semanas de viaje, parecia como si hubieramos estado meses yendo de un sitio para otro por aqui.

Bajamos la calle donde se encontraba el hotel como ponia en la guia, un recorrido de dos horas a pie pasando por varios templos y stupas hasta llegar a la plaza Durbar. Es increible las plazas con los templos que puedes encontrar cuando de repente te metes en un callejon que parece que no lleva a ningun sitio. En el interior, a traves de una pequena puerta se pueden ver distintas imagenes de los dioses Brahm¨¢, Vishn¨² y Shiv¨¢ (el Trimurti, las tres deidades). Yo prefiero a Shiv¨¢ destructor y creador, tiene tres ojos, uno de los cuales est¨¢ en medio de su frente (denotando su capacidad de ver las tres divisiones del tiempo: pasado, presente y futuro)y su piel es de color azul gris¨¢ceo (cubierta de cenizas).

Continuamos el recorrido entre las miles de tiendas que ocupan las calles que llevan a la plaza de Durbar. La primera parte, con dos templos muy cerca uno de otro, estaba llena de palomas, en el suelo, en los tejados o revoloteando. Tambien habia dos vacas a las que ellos consideran sagradas y que ya no nos extranaba cuando las veiamos en mitad de la calle. Hacia un dia estupendo, mucho sol y el cielo despejado, por eso decidimos pasar un par de horas en las escaleras de uno de los templos y contemplar desde ahi todo lo que transcurria en la plaza. Miles de turistas que pasaban, supuestos guias que se ofrecian a guiarlos a cambio de unas cuantas rupias, rickshaws esoerando coger algun cliente, ninos que pedian dinero, vendedores ambulantes, taxis y motos que cruzaban la plaza, una manifestacion, un peloton de militares… desde luego era dificil aburrirse en Durbar.

Seguimos caminando un poco mas al sur, fuera de la zona turista para ver un poco como era la vida por ahi, sin duda habia pobreza pero no tanto como en la India. Las calles estaban sucias y la ropa colgaba en las ventanas pero todos nos regalaban una sonrisa a nuestro paso. Miraban la pierna de Kike pues les llamaba la atencion el tatuaje, y otros nos pedian que le hicieramos una foto.

Despues de cenar, paseando por Thamel, nos sorprendio encontranos con Imanol, habiamos pasado el fin de a?o con el en Pokhara y ahora estaba ahi tambien. Fuimos a jugar al billar y echamos unas risas recordando nochevieja, despues salimos un rato y quedamos para desayunar al dia siguiente y despedirnos.

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