Crónica del XV TROFEO OPEN MASTER APERTURA DE TEMPORADA

cartel_apertura_master Preparados, listos… De repente me encuentro subido en la plataforma de la calle 3 de la piscina municipal de Mijas. Minutos antes la piscina se encontraba abarrotada de gente que calentaba haciendo largos sin parar. Entro en el pabellón y los nervios recorren cada parte de mi cuerpo provocando un hormigueo general. Me coloco junto a la gente del club y nos saludamos, nos presentamos quienes no nos conocemos y procedemos a calentar. Miro a mi alrededor y veo gente muy preparada, gente que lleva años nadando y que para ellos acudir a este tipo de eventos es como ver un partido de fútbol un domingo por la tarde. Para mí es distinto, llevo nadando desde Marzo y es la primera vez que me enfrento a una competición de este tipo. Todo esto es tan nuevo para mí que ni tan siquiera se las normas o como puedo quedar descalificado. Mi entrenador había insistido en que no me moviera entre que el juez diga “listos” y el sonido de la bocina, y ahí permanecía yo inmóvil encima de la plataforma.

Suena la bocina y salto de cabeza, recuerdo no pensar en nada, solo en nadar, en mover los brazos todo lo rápido que podía y no respirar hasta que fuese necesario. Hago el primer viraje, hmmmm, ¿por qué no lo habré practicado más? miro a mi lado y el de la calle de al lado se encuentra a mi altura, sigo nadando todo lo que puedo y segundo viraje… de nuevo mal, salgo pronto del agua a respirar, me falta el aire cuando hago los virajes y no aprovecho para bucear. Todo eso se traduce en pérdida de segundos que pueden decidir el resultado, se nota el tercer largo, la intensidad baja y no controlo, último viraje, el tío de al lado me saca un cuerpo en este y se pone por delante, le sigo de cerca pero no le alcanzo… Tercero en la serie y 1m:12s.87 (7º en mi categoría).

Una prueba menos… que rápido había pasado, ni siquiera tenía la sensación de que ya había terminado, era como si hubiera nadado en pensamientos y todavía no hubiese comenzado realmente. Salí de la piscina una vez que el juez nos autorizó y regrese a la zona donde estaba la gente de mi club. Quedaba mucho para que comenzara la segunda prueba, 50m libres, y mientras tanto el resto de los “amarillos” participaban en sus series dándolo todo. Merecía la pena haber asistido, no sólo para controlar mis tiempos sino para ver a los compañeros y aprender todo lo posible. Es increíble ver nadar a gente que realmente sabe hacerlo, que siente el agua y se impulsan por inercia. Yo de momento tengo que pensar en todo lo que me corrige el míster: saca los codos, brazadas largas, respiración, no muevas el cuerpo… Pero poco a poco lo voy asimilando, siento cuando me impulso más y cuando no lo hago porque me concentro en otra parte así que pienso que voy por el camino.

Termina la pausa de 15 minutos y comienzan de nuevo las series. Me llaman para entrar en la zona reservada a nadadores y pronuncian mi nombre. Bueno, es la segunda prueba y los nervios los dejé en la primera, son 50m y tan sólo un viraje, si me sale bien tengo mucho ganado. Plataforma 1 y mi compañero Carlos en la 2 que queda a mi izquierda. Preparados, listos… de nuevo inmóvil esperando el sonido de la bocina y comienza! Salto con todas mis fuerzas y buceo un poco, en cuanto salgo a la superficie empiezo a mover los brazos lo máximo que puedo, no miro a los lados, tan sólo me centro en hacerlo lo más rápido posible y hacer bien el viraje, llego al final de la piscina y viro para completar los 2 largos, el viraje es bueno, lo hago rápido y no salgo tan pronto como antes, saco ventaja a mis oponentes y consigo mantener la intensidad hasta el final… Primero en mi serie, 31seg y 5º en mi categoría.

Después de esta prueba participé en relevos, 4x50m con otros 3 miembros del club. A pesar de que formé parte del equipo quedamos 4º, claro que los otros 3 hacían los 50m en menos de 28seg, jejeje, toma ya!!!

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