Crónica de la XXII Carrera Nocturna del Guadalquivir

No podía estar en casa, me fui a la calle a esperar a que me recogieran para ir a Sevilla. Bea llegó y fuimos en busca de Manolo que estaba tranquilo. Yo en cambio había soñado con la carrera, “sólo son 4km y algo más que la anterior” pensé, no debería haber problema. Como siempre íbamos con el tiempo justo y encima tráfico a la entrada de Sevilla. Una chica de la organización a la que no conocía me esperaba a las 21:00h en la puerta E del Estadio Olímpico de la Cartuja para darme el dorsal. Eran menos cinco y todavía estábamos en el puente del Alamillo lo que produjo que mis nervios aumentaran por segundos. De repente me llama la chica y me dice que se tiene que ir, eran las nueve y cuarto. Llamamos a un amigo de Manolo y él se encarga, menos mal :).

asistentes

El camino hacia la salida se hace corto, pienso en la cantidad de gente que habrá y en lo difícil que será empezar a correr entre la multitud. Saludamos a unos amigos de Manolo y me dice: “Vamos pa la salida”, y le contesto: “illo no tengo dorsal!!!”. Faltaban 10 minutos para la carrera y no tenía dorsal ni había rastro de su amigo. Finalmente conseguimos localizarlo y a 4 minutos del comienzo iba corriendo hacia la salida fijando los imperdibles a la camiseta. No pudimos calentar ni estirar, bueno…

Dan la salida, las primeras cabezas de la larga marea de gente empiezan a subir y bajar, y Manolo y yo esperando nuestro momento para arrancar. Echamos a correr pero la multitud no nos dejaba avanzar, teníamos que ir buscando huecos para adelantar y abrirnos camino. Yo seguía a Manolo pero cuando llegamos a un claro en el kilometro 3 nos separamos. Llevaba un ritmo bastante bueno y constante, y me encontraba bien. Iba rápido y adelantaba gente pero no tenía ni idea cuantos tenía por delante. Tampoco me importaba, quería hacer un buen tiempo y disfrutar de la carrera. Maraton Nocturna Sevilla 2010

En el camino me encontré con Super Ratón, un Pitufo… había bastante gente disfrazada, eso animaba la carrera y arrancaba las risas del público. El avituallamiento llegó en el kilómetro 7 y menos mal, lo necesitaba para poder terminar los 5 que quedaban. Increíble los corredores superválidos, usando los brazos para tirar de las sillas, que potencia. Pasaban los kilómetros y perdí la cuenta, hasta pregunte si el siguiente era el 9 o el 10 a lo que me contestaron “killo el 10, déjate de rollos”.

Al fondo ya veía el Estadio Olímpico, se escuchaba la megafonía y veía el resplandor de los focos. Después de una larga recta hice una rotonda para adentrarme en el tunel del estadio. Se escuchaban los gritos de la gente, el polvo que se levantaba se pegaba a mi garganta y dificultaba la respiración. Giro a la derecha y entro en la pista, Dios!!! que sensación, que bonito todo!!! La grada llena de gente provoca una rápida reacción en mi que acelero el ritmo para echar el resto. Miro al público mientras doy la última curva y encaro la línea de meta, lo conseguí!!!

Llegada a meta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Distancia: 12.281 metros.
Tiempo: 50 minutos y 30 segundos.
Media de pulsaciones: 186.
Pulsaciones máximas: 199.
Calorías quemadas: 1008.

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