XIII TRIATLON INDOOR CIUDAD DE TORREMOLINOS

cartel Llegó la hora de poner junto todo lo que he estado entrenando por separado. Lo he hecho sin pensar, me hablaron de este triatlón indoor en Torremolinos y me he apuntado. Las distancias son cortas, es modalidad Super-Sprint (300m nado, 10km en bici y 2km carrera a pie), por eso creo que es perfecto para empezar y ver como son las transiciones y el cambio de nadar a montar en bici y correr.

Es el día 12 de Diciembre a las 10:00h y el máximo de participantes 250. Es difícil plantearse un reto en una competición así, donde hay tanto nivel y donde los segundos que pierdas en las transiciones pueden hacerte bajar muchos puestos, así que de momento me conformo con terminar y hacerlo lo mejor posible 😉

Sal ahí y gana!

mama Anoche vi a mamá, llevaba un bonito vestido blanco con ribetes dorados y flores malva. Su cabeza estaba adornada con una corona de laurel que sujetaba su larga melena color ocre. Estábamos en una habitación blanca, cuadrada y sin ventanas, hacía frío pero el hecho de verla anulaba mis sentidos, estaba petrificado.

De repente levantó su mano, señalo con su dedo a través de mí y dijo: “Sal ahí y gana”. Miré hacía atrás y la habitación continuaba como un largo pasillo, le miré de nuevo y no estaba. Comencé a caminar y no veía el final, una brillante luz impedía que viese donde terminaba, así que empecé a correr. Corrí con fuerza y la luz cada vez era más cegadora hasta que de pronto cesó en su brillo y me vi en la calle. La gente gritaba y me animaba, delante había un coche con un crono en lo alto y las luces de emergencia. Miré mis pies y calzaba mis Saucony, llevaba un dorsal y mi ropa de carrera. Creí haber entendido el mensaje y seguí corriendo, a mi espalda dos hombres me seguían a un ritmo fuerte pero nada me detenía. Entonces gire en una curva y vi el arco de meta, lo crucé y el sonido del chip se hizo agudo e insoportable, lo que me hizo cerrar los ojos.

Cuando abrí los ojos me encontré de nuevo en la habitación blanca, frente a mi de nuevo mamá señalaba a través mía y decía: “Sal ahí y gana”. Cuando me giré algo me impulsó y caí al agua, esta ocupaba de pared a pared de la habitación y me llegaba por la cintura. Sin dudarlo comencé a nadar y adentrarme de nuevo en la luz. De nuevo se hizo muy intensa y cerré los ojos, al abrirlos me encontré al borde de una plataforma en una piscina y a ambos lados varios nadadores se ajustaban las gafas. Hice lo propio y sonó la megafonía: Preparados, listos… el sonido de la bocina anunciaba la salida, me impulsé con fuerza y empecé a nadar. Mis piernas se agitaban como nunca, mis brazos sentían el impulso del agua y las brazadas largas me llevaron al extremo de la piscina en un tiempo récord. Hice el viraje y me impulsé de nuevo, cuando salí a la superficie mis extremidades volvían a agitar el agua desplazándome a gran velocidad, llegué al bordillo y saqué la cabeza del agua. El público estalló de júbilo y coreaban mi nombre. El sonido de una vuvuzela penetró en mí oído y de nuevo una luz blanca me llevo a la habitación.

Mamá ya no llevaba el vestido de antes, un camisón blanco cubría su cuerpo y su pelo suelto brillaba en exceso. De nuevo me dijo: “Sal ahí y gana”, señalando con su dedo una vez más a través de mí. Una luz emanó del techo y mamá se convirtió en virutas doradas que se evaporaron formando una espiral hacía arriba. Me di la vuelta y la brillante luz me atravesó de inmediato. Aparecí en la puerta de casa, en mi mano derecha sujetaba las llaves del coche y sobre mi espalda portaba mi mochila. Cielo nublado, rayos de sol que pasan a través de las nubes y un nuevo día para salir y ganar. 

Crónica del XV TROFEO OPEN MASTER APERTURA DE TEMPORADA

cartel_apertura_master Preparados, listos… De repente me encuentro subido en la plataforma de la calle 3 de la piscina municipal de Mijas. Minutos antes la piscina se encontraba abarrotada de gente que calentaba haciendo largos sin parar. Entro en el pabellón y los nervios recorren cada parte de mi cuerpo provocando un hormigueo general. Me coloco junto a la gente del club y nos saludamos, nos presentamos quienes no nos conocemos y procedemos a calentar. Miro a mi alrededor y veo gente muy preparada, gente que lleva años nadando y que para ellos acudir a este tipo de eventos es como ver un partido de fútbol un domingo por la tarde. Para mí es distinto, llevo nadando desde Marzo y es la primera vez que me enfrento a una competición de este tipo. Todo esto es tan nuevo para mí que ni tan siquiera se las normas o como puedo quedar descalificado. Mi entrenador había insistido en que no me moviera entre que el juez diga “listos” y el sonido de la bocina, y ahí permanecía yo inmóvil encima de la plataforma.

Suena la bocina y salto de cabeza, recuerdo no pensar en nada, solo en nadar, en mover los brazos todo lo rápido que podía y no respirar hasta que fuese necesario. Hago el primer viraje, hmmmm, ¿por qué no lo habré practicado más? miro a mi lado y el de la calle de al lado se encuentra a mi altura, sigo nadando todo lo que puedo y segundo viraje… de nuevo mal, salgo pronto del agua a respirar, me falta el aire cuando hago los virajes y no aprovecho para bucear. Todo eso se traduce en pérdida de segundos que pueden decidir el resultado, se nota el tercer largo, la intensidad baja y no controlo, último viraje, el tío de al lado me saca un cuerpo en este y se pone por delante, le sigo de cerca pero no le alcanzo… Tercero en la serie y 1m:12s.87 (7º en mi categoría).

Una prueba menos… que rápido había pasado, ni siquiera tenía la sensación de que ya había terminado, era como si hubiera nadado en pensamientos y todavía no hubiese comenzado realmente. Salí de la piscina una vez que el juez nos autorizó y regrese a la zona donde estaba la gente de mi club. Quedaba mucho para que comenzara la segunda prueba, 50m libres, y mientras tanto el resto de los “amarillos” participaban en sus series dándolo todo. Merecía la pena haber asistido, no sólo para controlar mis tiempos sino para ver a los compañeros y aprender todo lo posible. Es increíble ver nadar a gente que realmente sabe hacerlo, que siente el agua y se impulsan por inercia. Yo de momento tengo que pensar en todo lo que me corrige el míster: saca los codos, brazadas largas, respiración, no muevas el cuerpo… Pero poco a poco lo voy asimilando, siento cuando me impulso más y cuando no lo hago porque me concentro en otra parte así que pienso que voy por el camino.

Termina la pausa de 15 minutos y comienzan de nuevo las series. Me llaman para entrar en la zona reservada a nadadores y pronuncian mi nombre. Bueno, es la segunda prueba y los nervios los dejé en la primera, son 50m y tan sólo un viraje, si me sale bien tengo mucho ganado. Plataforma 1 y mi compañero Carlos en la 2 que queda a mi izquierda. Preparados, listos… de nuevo inmóvil esperando el sonido de la bocina y comienza! Salto con todas mis fuerzas y buceo un poco, en cuanto salgo a la superficie empiezo a mover los brazos lo máximo que puedo, no miro a los lados, tan sólo me centro en hacerlo lo más rápido posible y hacer bien el viraje, llego al final de la piscina y viro para completar los 2 largos, el viraje es bueno, lo hago rápido y no salgo tan pronto como antes, saco ventaja a mis oponentes y consigo mantener la intensidad hasta el final… Primero en mi serie, 31seg y 5º en mi categoría.

Después de esta prueba participé en relevos, 4x50m con otros 3 miembros del club. A pesar de que formé parte del equipo quedamos 4º, claro que los otros 3 hacían los 50m en menos de 28seg, jejeje, toma ya!!!