Desde la furgona

Después de 47.875 metros nadados, 3.689 kilómetros en bicicleta y 404 kilómetros corridos en lo que va de año aquí estoy, en el camping Knaus de Nürnberg tumbado en la cama de arriba de la furgona a 4 días de mi primer Ironman.

Por una vez no estoy nervioso por la competición, algo raro en mí. Me gustaría salir ahí fuera y gritar lo que me pasa, poder decir lo que siento y me pasa por la cabeza, pero no puedo. Aquí nadie me entiende, solo las ardillas que trepan entre los árboles parecen hablar el mismo idioma que yo. Me tumbo boca arriba, el aire que se cuela entre las mosquiteras abraza mi cara, no es el abrazo que necesito. Cierro los ojos, esos que dicen ser el espejo del alma me devuelven la mirada, estoy vacío. El sonido de las ramas de los árboles se mezcla con las risas de los niños que juegan alrededor. Yo, aquí dentro de la furgo, sigo ajeno a todo lo que ocurre en el exterior, intento que pase el dolor que siento en el pecho. Nadie me explica nada y no se lo que pasa, solo que te extraño tanto que podría ir a buscarte nadando, en bici o corriendo para que estemos juntos de nuevo.

Y entonces cierro los ojos, y escucho de nuevo los árboles, ya no hay niños, solo el silbido del viento… respiro, y deseo que mañana a 3 días de la prueba amanezca sereno… y duermo.


El desahucio

Llevaba año y medio sin pagar la hipoteca, el desahucio era inminente. La policía judicial aporreaba la puerta para que abriera. Sentado en una esquina del salón, Julio alzó la vista y divisó su cartera plegada sobre la mesa. En su interior asomaba un boleto de lotería cuyo sorteo se había celebrado la noche anterior. El hombre se apresuró para comprobar los resultados con su móvil, aferrándose a su último golpe de suerte. La policía irrumpió en la vivienda cuando los ojos de Julio se llenaron de lágrimas. En ese momento, una explosión destruyó por completo el apartamento.


Ranking del mejor Sushi de Málaga (v 2.0)

El sushi está de moda, no hay más que ver la cantidad de restaurantes japoneses que han abierto en Málaga para darse cuenta del aumento en la demanda de esta exótica cocina. Recuerdo la primera vez que probé el sushi años atrás, no me gustó nada, pero nada de nada, y cuanto más lo probaba más me iba gustando hasta que me terminó enganchando. Soy un enamorado de la comida asiática pero últimamente lo que más como es sushi. Por eso me he tomado la libertad de hacer un ranking de sitios en Málaga donde mejor los hacen (entre los sitios que he visitado):

1º Club Japonés (Dirección: Calle Max Aub, 4  29010 Teatinos Colonia Santa Ines, Málaga. Teléfono: 635 21 98 27)
2º Asako (Dirección: Calle Carretería, 96  29008 Málaga. Teléfono: 952 21 40 60)
3º Rocio Tapas y Sushi (Dirección: Avda. de los Guindos 40, Málaga. Teléfono: 620977733)
4º Cattabia (Dirección: Paseo Maritimo de Pedregalejo 51, 29018 Málaga. Teléfono: 951 30 31 95)
5º Azul (Dirección: C/Marilyn Monroe S/N (INACUA), Málaga. Teléfono: 685631741)
6º Asakusa (Dirección: Av. Aurora, 7, 29002 , Málaga. Teléfono: 952330470)
7º The Sushi Bar (Dirección: Pza de Uncibay, 8 29008 Málaga. Teléfono: 952 222 770)
8º Kyoto (Dirección: Calle Jacinto Verdaguer 11, El Bulto, 29002 Málaga. Teléfono:95 115 2948)
9º Fujiyama (Dirección: calle Hermanos Lumière 2,polígono Santa Bárbara, 29004 Málaga. Teléfono: 95 206 7953)

Próximamente tengo pensado ir a Rocio Tapas y Sushi (Dirección: Avda. de los Guindos 40, Málaga. Teléfono: 620977733), así que una vez que lo haga lo incluiré dentro del ranking.

* También recomiendo el curso de elaboración de sushi  que imparte Tusushi Tuppersushi, una forma original de conocer la cultura gastronómica japonesa. Consiste en formar un grupo de amigos y Tusushi Tuppersushi lleva los ingredientes y utensilios necesarios para iniciarte en el arte del sushi, los preparáis y os los coméis.

Si deseas alojamiento en Málaga, puedes quedarte en Barbatuke Hostel, con camas desde 15€.


Pasando página... para ti mamá.

Sentado en el porche de mi casa, silencio en la calle y olor a otoño que deja atrás un fugaz verano. La farola parpadea y de fondo el cielo nublado anuncia tormenta. Vaya semana pienso, o vaya día el martes cuando me dieron las notas. Hacia tiempo que no sentía esa sensación, esa paz interior por haber terminado algo que empecé hace mucho, que espinita me he quitado al terminar la carrera.

Muchos no sabrán que empecé estudiando informática, me acuerdo lo excitado que estaba y las ganas de empezar que tenía. Ir a clase era increíble, aparcar en el campus, caminar por esos pasillos, las clases me encantaban. En la pausa iba a la cafetería y miraba los tablones, en mi primer año ya pensaba en donde me gustaría pedir la beca Erasmus, quería viajar a pesar de que no había salido de España.

Por aquel entonces combinaba los días de universidad con las visitas a mamá en el hospital, estudiaba más que nunca y según me decían mamá mejoraba. Nada podía ir mejor. Los exámenes llegaron y las noches se hacían largas en la Biblioteca General, entre ecuaciones y problemas de física salía a tomar el aire que por esas fechas tornaba a terral.

Aprobé 5 asignaturas hasta la convocatoria de Junio. Después de mis exámenes me dieron la noticia, mamá empeoraba y ya solo quedaba esperar. No creo que haya una mayor tortura que esa, no creo que exista dolor más grande que visitar a una madre sin saber cuando será la última vez que la veas.

El 24 de Agosto de 2001 fue el día, no recuerdo con claridad que paso en los días posteriores pues por más que intento acordarme es como si hubieran borrado esa parte de mi memoria. A la semana siguiente conseguí trabajo en una escuela de español, que suerte tuve de encontrar algo que tuviera mi mente ocupada. Nunca podré olvidar ni creo que sepa Jan el bien que hizo al ofrecerme ese trabajo. Cuando una cosa así ocurre hay dos caminos, caer en depresión y acabar en la calle sin nada, o plantarle cara a la vida y mirar al futuro tratando de hacer las cosas lo mejor posible. Opté por lo segundo, tenía a mi hermano pequeño del que tenía que cuidar. Que ejemplo le daría si renunciase a todo y me dejase llevar? No es lo que mamá hubiese querido, y eso era lo que mas me importaba. Mamá se sentiría orgullosa de mí y todo lo que me enseñó lo usaría para ser una mejor persona cada día.

El trabajo me ayudaba, a veces lo combinaba con otros y ahorraba para viajar, así visité en tan solo 3 años Francia, Bélgica, Inglaterra, Suecia, Marruecos, Alemania, Holanda, EEUU, Canadá, Tailandia, Brasil... mi sueño de viajar empezaba a cumplirse. Me matriculé en Turismo, los idiomas, poder viajar, un trabajo que combinara ambas cosas y conocer gente era a lo que me quería dedicar.

Cuando miro atrás y pienso todo lo que he pasado hasta que he podido terminar mis estudios, no puedo reprimir las lágrimas. A veces he llorado por tristeza, hoy toca hacerlo de alegría...


No hay medusas en Neptuno

Terminé mi jornada a las 17:30h como cada día. Antes de apagar mi equipo, el icono de la barra superior de Facebook se iluminó de rojo indicando que un nuevo mensaje había llegado. Era Alfonso, confirmaba que nos veríamos a las 18:00h para nadar. Cambié mis pantalones vaqueros por el bañador, cogí el gorro y las gafas que tenía en mi cajón y me apresuré para no llegar tarde.

De camino a la playa, mientras conducía, iba pensando en la noticia publicada en la revista Nature Physics sobre el descubrimiento que un equipo de físicos de la universidad de Harvard había hecho. Al parecer, podrían existir en los planetas Urano y Neptuno océanos de diamantes producidos por la presión a la que están sometidos dichos planetas y que transforma en estado líquido a esta piedra preciosa. Para verificar tal descubrimiento están considerando enviar un robot capaz de tomar un par de litros de diamante líquido que cubriría más que de sobra los gastos de la investigación.

El cartel de la autovía anunciaba la salida que debía tomar, conforme bajaba la pendiente calle San Isidro, el mar se abría ante mí dejando patente su inmensidad. Llegué al punto de encuentro, en cuanto bajé de mi coche Alfonso apareció a mi lado subido en su Vespa con la camiseta de la selección italiana.

- Te he traído un gorro, le dije. Así los barcos podrán vernos si pasan cerca.
- Ah, muchas gracias, contestó. Vamos al lío?
- Vamos!!! Le respondí.

La playa estaba repleta de gente, el mes de Julio en Málaga se convertía en un hervidero de personas que se bañaban, jugaban a las paletas y tomaban el sol. Buscamos un hueco donde poner las toallas y dejamos las cosas. Equipados para nadar nos metimos en el agua, estaba caliente y un poco turbia. No me gusta cuando el agua está turbia porque no veo cuando nado y me causa algo de ansiedad.

Pasamos los espigones y nos dirigimos a la primera boya, el sol de cara no me dejaba ver donde se encontraba y tenía que levantar mis gafas para poder encontrar la forma de llegar a ella. A 200 metros de la orilla nadamos unos 1000 metros hasta que dimos la vuelta para volver. Alfonso iba delante y yo seguía su estela cuando de repente saqué la cabeza para respirar a la izquierda y noté como algo me rozó la oreja y luego el pecho.

- Ahhhh!!! grité.

Alfonso se paró de inmediato y preguntó:

- ¿Qué te ha pasado?
- Me ha picado una medusa creo…
- ¿Te duele?
- No mucho, sigamos…

Continuamos nadando de vuelta, cada brazada miraba al fondo y veía peces que se intercalaban con pequeñas medusas de color transparente. Estaban suficientemente bajas como para no preocuparse, pero de repente:

- Otra!!! Exclamé.
- ¿Dónde te ha dado?
- Esta vez en el brazo…

Al terminar de decirlo noté como si un látigo azotara mi espalda. Solté un grito y sin pensarlo me puse a nadar tan rápido como pude hacía la orilla. Alfonso hizo lo propio y en unos minutos llegamos a tierra. Me tumbé boca arriba y miré al cielo, a pesar de que estaba despejado no podía quitarme de la cabeza la imagen de las medusas pasando bajo mi cuerpo y el dolor de las tres picaduras que había recibido. Alfonso me miró a los ojos y mis pupilas dilatadas no reaccionaban a sus estímulos. Giré la cabeza y en la arena junto a mi cara, había un anillo de zafiro clavado en la arena, aún tenía la etiqueta con el precio escrito a bolígrafo.

Quizás esa tarde tenían que picarme 3 medusas para encontrar ese anillo, sino ¿qué otro motivo me hubiera hecho nadar hasta esa orilla?.


Mi pequeño gran amigo

DSCF0420Cada día cuando vuelvo a casa alguien me espera. Su cara refleja tristeza pero su expresión cambia cuando aparezco por la puerta y sus pequeñas patas se agitan por la alegría. Goliat es su nombre y de raza Carlino, una palma separa su cabeza del suelo y su rabo enredado parece una ensaimada. Si le miras a la cara no tienes más remedio que reír, pues sus ojos saltones y nariz chata le convierten en una medicina infalible después de un largo día de trabajo.

Cuando estoy en casa no se separa de mí ni un solo momento, él es el único que me ha visto en todos mis estados, cuando he llorado y cuando he reído, cuando mi cuerpo estaba pero mi mente flotaba, cuando miraba por la ventana un día de lluvia absorto en mis pensamientos. Siempre está ahí, haciéndome compañía aunque no hablemos, mirándome y girando su pequeña cabeza como intentando comprenderme cuando le hablo. Foto-0013

Su mejor momento es cuando paseamos, con su pecho erguido camina orgulloso por pasear con su dueño. Sus continuos ronquidos llaman la atención de quienes pasan a nuestro lado. Cuando duermo, él siempre lo hace junto a mi cama, y si la suya esta lejos la trae para ponerla junto a la mía. Es gracioso ver como la arrastra, pero a mi lado se siente seguro, protegido, y se nota porque cuando duerme lo hace tranquilo, incluso sueña y da pequeños ladridos. Es mi pequeño gran amigo, tan parte de mi vida como yo de la suya, él me da un gesto y yo una caricia.

Espero que así sea por mucho tiempo.


El Poder

Aprovecho que estoy en el aeropuerto de Memmingen en Munich para hacer balance del comienzo del año y relacionarlo con el último libro que he leído, el Poder, de Rhonda Byrne. Es un libro de fácil lectura que nos habla de como hacer frente a las crisis para conquistar nuestros sueños y tener una vida mejor. La verdad es que el libro parece un poco sectareo, repitiendo siempre lo mismo una y otra vez, haciendo que el mensaje se instale en tu cerebro como una aplicación informática. No obstante, y tengo que decirlo, muchas de las cosas que dice son verdad, o al menos yo he encontrado un símil con mi vida y los últimos acontecimientos.

El libro nos habla de que el poder reside en el amor, que el amor que das es el que recibes y que si deseas algo y pones amor en ello puedes conseguirlo. También dice que todos tenemos un campo magnético cargado de pensamientos y sentimientos positivos o negativos que se autoalimenta de más elementos del mismo polo. Pues bien, sentido tiene, porque ¿cuantas veces nos pasa algo malo y siguen pasando cosas malas una detrás de otra? o ¿quién no ha tenido una buena racha en su vida? No son rachas, cuando quieres algo y pones amor en ello atraes más cosas positivas, pero si piensas en negativo y te lamentas, en lugar de cambiar tu actitud y transformar esos sentimientos negativos en positivos, caerás un lo que llamamos “una mala racha”.

Dicen que todo el que va a la India vuelve siendo otra persona, yo no creo que sea otra persona pero lo que he vivido y visto allí me ha dado otra visión de la vida, eso está claro. Quizás este nuevo punto de vista me ha hecho valorar todo lo que tengo y lo que puedo conseguir en el mundo que vivimos con las posibilidades que tenemos. Quizás ahora he puesto más amor en todo lo que deseo para cumplir mis sueños y es por eso que mi año ha empezado de maravilla. La cuestión es que en dos meses que llevamos de año han pasado muchas cosas positivas en todos los campos y estoy seguro que esta relacionado con lo que pone en el libro.

Todos tenemos el poder de amar, solo hay que saber usarlo para cumplir nuestros sueños, y a veces sin darte cuenta empiezas a hacer uso de él, es entonces cuando te das cuenta de que no es fruto de la casualidad. Levántate por la mañana sonriendo, actúa de manera positiva con los demás pues todo lo que das es lo que recibes, pon amor, mucho amor en todo lo que deseas, verás que la vida puede ser maravillosa.


Día 21 y 22 – India (Mumbai): Aventura hasta el final

Kike no pudo dormir, no sabia si porque la habitación no tenia ventanas o por lo alto que estaba el aire acondicionado. Tal como le dije al chico de la recepción íbamos a ocupar la habitación durante 7 horas, así que hicimos el check-out y bajamos a desayunar a una bien decorada cafetería que hacia esquina en la calle Colaba Causeway Rd.

Nos dirigimos hacia Indian Gate, junto al puerto, ahí nos quedamos un rato para contemplar los alrededores. Frente a esta se encontraba el impresionante Hotel Taj Mahal, un rascacielos con arcos de color blanco que captaba la atención de todos los viandantes. Seguimos el itinerario a pie de la guía Lonely Planet que nos llevo hasta la estación de trenes de Churchgate a través de edificios de arquitectura colonial y art decó, entre los que se encontraban el Royal Bombay Yacht Club, el Majestic Hotel, el Instituto de las Ciencias, el edificio de l New India Assurance Company, el ayuntamiento, el tribunal supremo y la universidad de Mumbai.

Hacia unos 30 grados y el sol era abrasador, aun así había muchos equipos jugando al cricket en el parque Oval Maidan. Nos sentamos para intentar comprender las reglas del juego pero lo único que veíamos eran jugadores corriendo de un lado a otro y no entendíamos nada. Decidimos seguir hasta al estación de central de Chhatrapati Shivaji, la mas concurrida de Asia y equiparable al Taj Mahal pero de estilo gótico. Decidimos volver a por el equipaje e ir al aeropuerto con tiempo para evitar atascos, problemas con visados o cualquier otro inconveniente que pudiera surgir. Pasaron 4 horas hasta que embarcamos a las 22:30h, el vuelo se retrasó y despego sobre las 23:50h cuando tenia que haberlo hecho a las 23:00h. Después de 4 horas de vuelo llegamos al aeropuerto de Rihad (Emiratos Arabes) y nos comunicaron que el avión que teníamos que coger hacia Madrid se había ido sin nosotros.

Es cuando te das cuenta de que a veces, por mucho que uno intente que las cosas salgan bien a la primera, sin sufrir ni malos ratos, hay una fuerza mayor que lo impide, es entonces cuando tienes que sacar tu espíritu de supervivencia y buscar soluciones, no venirte abajo y luchar por lo que te pertenece. Aunque sabia que no era la solución me puse en plan drástico y me hice el enfadadísimo por lo que había ocurrido para que se pusieran las pilas y nos metieran en un vuelo rumbo Madrid. La solución estaba en encontrar la conexión para llegar a Madrid con otra compañía que no fuese la responsable pero que esta hiciera los cambios pertinentes y corriera con los gastos. Ahora venia la segunda parte, supuestamente íbamos a llegar a Madrid a las 11 de la mañana, por lo que habíamos sacado los billetes a Málaga para las 4 de la tarde, ¿5 horas de diferencia? pensé cuando hice la reserva, vamos sobraos me dije… pero que equivocado estaba. Resulta que British Airways volaba a Madrid en un vuelo que hacia escala en Londres y salía a las 8 y media. 7 horas de espera en una silla de hierro del aeropuerto hubieran merecido la pena si en lugar de mandarnos a Madrid lo hubieran hecho a Málaga, pero la compañía se negó a pesar de lo indignadísimo que me mostraba, alegaba que su ruta solo cubría hasta Madrid y no era de su competencia el vuelo hasta Málaga. No quise empeorar las cosas y quedarme atrapado en Rihad como lo estuve en Kathmandu, así que aceptamos aun sabiendo que el vuelo a Málaga estaba perdido.

Intente tranquilizarme en el avión, sin saber como volver a casa me rebané los sesos en busca de una solución que no se me ocurría. Me vi dos películas y un documental e intente que el tiempo pasara y preocuparme cuando llegara a Madrid. Los vuelos con la British fueron fenomenal, Kike se encontraba mal por la comida del vuelo del Air India pero estaba mejorando y se animo a comer algo.

Cuando llegamos a Madrid nos sentimos en casa, la megafonía en español nos arranco una sonrisa pero en seguida nos pusimos en marcha. “Kai, tu encárgate del equipaje que yo consigo los billetes” le dije. Subí dos plantas mas arriba y después de pulular de un mostrador a otro conseguí que me cambiaran el vuelo perdido por dos billetes para el vuelo de las 8. Quedaban 50 minutos, el tiempo justo para bajar a por Kike, facturar y embarcar. El seguridad me dejo entrar de nuevo a la zona de equipajes, al fondo del pasillo vi a Kike pero sin rastro de las mochilas. Cuando me acerque, un hombre hablaba por el walkie mientras Kike me decía que nuestro equipaje no había llegado. ¿Pero que pasa en este viaje? ¿Hasta ultima hora vamos a estar sin saber que va a pasar en los próximos 10 minutos? El hombre nos indico que mirásemos en la cinta 6 y si no estaban que pusiéramos una reclamación. Teníamos tiempo de mirar en la cinta pero no de poner la reclamación, así que una vez mas nos encomendamos al destino y fuimos a comprobar si estaba. Conforme nos íbamos acercando me parecía ver dos bultos que parecían nuestras mochilas, una azul y otra verde… Siiiii!!!! Están ahí Kaiiii!!!! Grité, y corrimos tirándonos al suelo para deslizarnos y nos abrazamos al equipaje frente a la atónita mirada de la mujer que lo custodiaba. Ella no entendía lo que significaba para nosotros que las mochilas hubieran llegado pero nos alegramos muchísimos porque por una vez la suerte estaba de nuestro lado. Parece como si al pisar España esa fuerza mayor que nos había perseguido durante todo el viaje se viera interferida por otra protectora aun mas fuerte, así que nos fuimos corriendo a la puerta de embarque y llegamos a tiempo para volver a casa.

***** FIN *****


Día 20 – India (Mumbai): Rumbo Mumbai

Me parecía mentira que fuésemos a salir de Kathmandu, revise todo: pasaportes, visados, billetes, hora de vuelo… era ahora o nunca, nuestro visado caducaba este mismo día, y es que nunca habíamos planeado pasar tantos en Nepal pero la cosa había salido así y esperaba no encontrarme con ninguna otra sorpresa. Ultimo desayuno con Imanol y despedida, nos daba cosa dejarlo ahí, con todo el tiempo que le quedaba y los inconvenientes que se encontraría.

Miré por la ventana trasera del taxi y permanecía ahí de pie, despidiéndose hasta que el coche doblo la esquina, sin duda un colega mas pal saco al que seguro volveríamos a ver muy pronto. Llegamos al aeropuerto con el tiempo preciso para hacer el check-in y embarcar, pasamos todos los controles y todo fue con normalidad. Después de hacer escala en Delhi el avión aterrizo a las 23:30h en Mumbai, un poco tarde para llegar sin alojamiento pero no me preocupaba en absoluto, al fin estábamos ahí y ya podríamos coger el vuelo para volver a España.

Nos subimos en un taxi que nos llevo a la zona de Colaba, a pesar de lo que nos habían dicho Mumbai no me impresiono tanto como Delhi en cuanto a pobreza, parecía mas una ciudad de negocios y estaba mas limpia. Cuando llegamos, el hostal al que íbamos había cerrado para siempre, la zona estaba llena de alojamientos económicos pero era tarde y la mayoría en los que preguntábamos estaban completos o pedían precios astronómicos. Solo serian 7 horas, íbamos a levantarnos temprano para ver todo lo posible antes de ir al aeropuerto y finalmente encontramos uno libre. Mejor no digo como era, solo que era barato y no podíamos quejarnos después de ver como estaban las cosas. Lo ultimo que recuerdo de ese día es como deje las cosas y me deje caer en la cama.


Día 19 – Nepal (Kathmandu): Leche en polvo

El martes con todo solucionado fuimos a desayunar los tres, después estuvimos en una agencia de viajes para que Imanol sacara su billete para visitar el parque natural de Bardia y mas tarde caminamos hasta el centro comercial. Este se encontraba fuera de Thamel, pasada la plaza Durbar, a una hora desde el hotel. El paseo se hizo ameno por la cantidad de gente y tenderetes que había por las calles, podíamos caminar tranquilos y eso que no vimos mas turistas en todo el trayecto pero la gente no se acercaba.

A veces resultaba incomodo pasear y que todo el mundo te ofreciera excursiones de trekking, vuelos en parapente, hoteles, drogas, entradas a locales… otras veces niños que se ponían en la puerta de los supermercados te pedían que le compraras leche, si aceptabas y decidías comprarla te vendían una lata de leche en polvo cuyo precio de 450 rupias (unos 4,5 euros). La leche no era para beberla, la descambiaban y se quedaban con el dinero, algo también la hacían madres con bebes en brazos que con el biberón casi vacio actuaban para sacarle los cuartos a los turistas.

Habíamos visto varios centros comerciales pero este era realmente grande, nada que envidiar a los que tenemos en España. De vuelta a Thamel, paramos para comprar algo de frutas, Imanol hablaba con una chica nepalí ante la atenta mirada de los ciudadanos que se encontraban alrededor, no se si porque no era normal que un turista se pusiera a hablar con una chica local pero la forma en como todo el mundo miraba me llamo la atención.

Es curioso la de veces que hemos visto por la calle la cruz esvástica, dibujada en camiones, en puertas de las casas, en kioscos, pulseras, camisetas… para los nepalíes simboliza la paz, algo con lo que el resto del mundo no la identificaría ni de coña, pero al parecer fueron los nazis quienes copiaron e hicieron de ella su símbolo.

Estuvimos paseando, viendo cosas, haciendo fotos y comprando, aprovechamos para echar un ultimo billar pues Kike y yo nos íbamos al dia siguiente, o al menos eso esperábamos.


Día 18 – Nepal (Kathmandu): Todo tiene solución

Por muchos problemas que uno tenga aquí y por muy mal que le salgan las cosas, no hay mas remedio que agachar la cabeza y seguir, y es que después de ver como vive la gente y los pocos recursos que hay, cualquier inconveniente que pueda surgirnos es una minucia comparado al día a día de ellos. El paseo hasta la embajada de la India es una prueba de ello, serian las 8 de la mañana cuando Kike y yo nos pusimos en marcha para arreglar el visado y cambiar el vuelo, en la larga avenida hombres y niños dormían en la calle junto a perros y cubiertos por unas mantas, otro señor que pedía dinero tenia un tumor tan grande en la pierna que parecía que había alguien desnudo tumbado a su lado, mas adelante unos chicos vertían pegamento dentro de unas pequeñas bolsas de plástico para después inhalarlo. No era la primera vez que veíamos niños consumiendo “huele-pega” para paliar el hambre y quedar en un estado de relajación total.

A llegar a la embajada había otras personas que les había pasado como a nosotros, victimas de esta nueva ley tenían que pagar y obtener el sello para volver a entrar en la India. Me sorprendió lo bien organizado que fue todo y la eficacia con la que trabajaban los operarios. Teníamos que recoger los pasaportes por la tarde así que fuimos a la agencia para cambiar el vuelo. Habíamos asumido que teníamos que pagar y ahora que recogeríamos los pasaportes en unas horas ya solo quedaba saber si podríamos volar el martes o miércoles. Cuando entramos, el chico del día anterior nos indico que su compañera nos atendería, al parecer después de lo ocurrido prefería no tratar con nosotros, y yo también prefería no hacerlo con el. La chica nos dijo que podíamos volar el miércoles y el precio que teníamos que pagar por el cambio bajo un 25%, así que todo resuelto.

Aunque ya no teníamos tiempo para ir a Goa, los días con Imanol en Kathmandu merecían la pena, la verdad es que nos reíamos tela y parecía como si fuera uno de nuestros colegas de Málaga. El tío tiene 26 años y es marinero, por lo que ahora tenia tiempo y lo estaba dedicando a viajar por la India y Nepal. Aun le quedaba mucho tiempo y el motivo principal de su viaje era visitar los parques naturales y ver un tigre. De momento no había visto ninguno, y yo le decía que podía llevarlo al zoo de Fuengirola para que lo viera. Es un maestro del regateo, con su improvisado ingles los comerciantes se morían de risa y al final terminaban cediendo, por lo que siempre pagaba menos de la mitad de lo que le pedían al principio.

Por la tarde-noche fuimos al Tom&Jerry para jugar al billar y luego cenamos en nuestro sitio preferido, el Yak Café, un restaurante gestionado por tibetanos con un amplio menú de muchos tipos de comida. De vuelta al hotel, nos quedamos abajo jugando al póker hasta que nos dieron las tantas y luego subimos a descansar.


Día 17 – Nepal (Kathmandu): Adiós a Goa

Cuando amaneció ví las cosas de otra manera, quizás el estrés y la tensión del día anterior me había bloqueado y parecía que el mundo se fuera a terminar, al fin y al cabo era un vuelo que no habíamos podido coger pero que no era el que nos llevaba de vuelta a casa así que cosas peores podían pasar. ¿Y si era el destino el que no quería que cogieramos ese vuelo? ¿Y si lo hubiéramos cogido y algo nos hubiera pasado? Busqué alguna razón para placar la impotencia de no haber podido subir a ese avión, también pensé que quizás sería bueno estar unos días más en Kathmandú, tener tiempo para ver como vive la gente y los problemas que hay pues muchas veces estábamos tan poco tiempo en los sitios que nos llevábamos una idea superficial del lugar.

Imanol nos acompañó a la embajada, sabíamos que estaría cerrada pero fuimos para ver donde estaba y porque quedaba cerca de la agencia donde teníamos que cambiar los billetes. Efectivamente la embajada esta cerrada y un amable hombre que custodiaba la puerta nos recomendó volver al día siguiente a las 8 y media. Cuando entramos a la oficina de la agencia nos sentamos frente a uno de los trabajadores. Al explicarle el problema que habíamos tenido, miró los vuelos para ver las opciones que teníamos y nos las comentó. Era domingo y no podíamos volar hasta el martes por lo menos pues tardaban un día en sellarnos los pasaportes. Después vino la segunda parte, el tío nos dijo que teníamos que pagar por el cambio a lo que nos negamos en un principio porque eran billetes reembolsables.

Como siempre intentamos regatear, pues así funcionan las cosas aquí, pero el chico no se bajaba del carro y decía que había que pagar sí o sí. Hicimos un pequeño teatrillo en el que nos pusimos de victimas y le contábamos todos los problemas que habíamos tenido durante el viaje, que realmente era verdad. Llevábamos una hora y no habíamos conseguido mejorar las condiciones del cambio, hubo un momento de tensión cuando el trabajador le comentó algo a su compañero y ambos rieron, “not funny, eh? not funny…” repetía Imanol. Kike que se levantó apretaba los puños y resoplaba, y yo le recriminé en inglés que se hubiera reido “aparentemente” de nosotros. El chico cambió la expresión de su cara y torno serio, después nos pidió que le comprendiéramos y que no podía hacer nada para que pagáramos menos.

Salimos de la oficina y caminamos de vuelta a Thamel, habría que buscar otras opciones porque necesitábamos estar en Mumbai el jueves para coger nuestro vuelo a Madrid. Imanol, estresado por todo lo ocurrido también se planteaba salir de Kathmandu, así que cenamos y fuimos al hotel para pensar y descansar.


Día 16 – Nepal (Kathmandu): Atrapados en Kathmandu

Llegaba la hora de relajarse un poco en las playas de Goa, nos reunimos con Imanol para desayunar antes de ir al aeropuerto y sobre las 11:30h volvimos al hotel para hacer el check-out y coger un taxi. Quería ir con tiempo por si había algún imprevisto no perder el vuelo, así que llegamos al aeropuerto 4 horas antes de embarcar. Compré una baraja de cartas y estuvimos jugando al poker hasta que el monitor indico el mostrador para facturar.

Cuando enseñamos los billetes y los pasaportes ocurrió algo horrible, la chica que nos atendía llamo a la supervisora y esta movía la cabeza negando algo que la chica le comentaba. Se me acercó la supervisora y me dijo: “It’s not posible for you to fly”. Creía que me moría, no podía entender lo que pasaba y porque no podíamos volar, nos explicó que había salido una nueva ley en la que aunque tengamos un visado múltiple (que permite entrar y salir de la India varias veces durante un periodo de tiempo) había que ir a la embajada de la India para solicitar la entrada y que pusieran un sello en el pasaporte, sino la entrada no estaba permitida hasta que pasaran 2 meses fuera del país.

¿Por qué no me habían dicho esto cuando solicité el visado en Madrid? ¿Por qué no lo ponía en ningún sitio ni me aparecía cuando saqué el billete? Intenté buscar un culpable pero decidí que eso no solucionaría el problema. La chica dijo que podríamos cambiar el billete pero que antes tendríamos que ir a la embajada para solucionar el problema. Lo peor era que el que estábamos a sábado y la embajada no habría hasta el lunes así que nos olvidamos de Goa y nos quedamos atrapados en Kathmandu.

Fuimos al hotel donde se alojaba Imanol, le explicamos el problema y después de cenar me acosté, había sido un día duro y quería que pasara cuanto antes.


Dia 15 - Nepal (Kathmandu): La plaza Durbar

Teniamos todo el dia para visitar Kathmandu, era viernes y el final de viaje se acercaba, "la semana que viene estaremos volviendo a Espana" le dije a Kike. Aunque llevabamos solo dos semanas de viaje, parecia como si hubieramos estado meses yendo de un sitio para otro por aqui.

Bajamos la calle donde se encontraba el hotel como ponia en la guia, un recorrido de dos horas a pie pasando por varios templos y stupas hasta llegar a la plaza Durbar. Es increible las plazas con los templos que puedes encontrar cuando de repente te metes en un callejon que parece que no lleva a ningun sitio. En el interior, a traves de una pequena puerta se pueden ver distintas imagenes de los dioses Brahm¨¢, Vishn¨² y Shiv¨¢ (el Trimurti, las tres deidades). Yo prefiero a Shiv¨¢ destructor y creador, tiene tres ojos, uno de los cuales est¨¢ en medio de su frente (denotando su capacidad de ver las tres divisiones del tiempo: pasado, presente y futuro)y su piel es de color azul gris¨¢ceo (cubierta de cenizas).

Continuamos el recorrido entre las miles de tiendas que ocupan las calles que llevan a la plaza de Durbar. La primera parte, con dos templos muy cerca uno de otro, estaba llena de palomas, en el suelo, en los tejados o revoloteando. Tambien habia dos vacas a las que ellos consideran sagradas y que ya no nos extranaba cuando las veiamos en mitad de la calle. Hacia un dia estupendo, mucho sol y el cielo despejado, por eso decidimos pasar un par de horas en las escaleras de uno de los templos y contemplar desde ahi todo lo que transcurria en la plaza. Miles de turistas que pasaban, supuestos guias que se ofrecian a guiarlos a cambio de unas cuantas rupias, rickshaws esoerando coger algun cliente, ninos que pedian dinero, vendedores ambulantes, taxis y motos que cruzaban la plaza, una manifestacion, un peloton de militares... desde luego era dificil aburrirse en Durbar.

Seguimos caminando un poco mas al sur, fuera de la zona turista para ver un poco como era la vida por ahi, sin duda habia pobreza pero no tanto como en la India. Las calles estaban sucias y la ropa colgaba en las ventanas pero todos nos regalaban una sonrisa a nuestro paso. Miraban la pierna de Kike pues les llamaba la atencion el tatuaje, y otros nos pedian que le hicieramos una foto.

Despues de cenar, paseando por Thamel, nos sorprendio encontranos con Imanol, habiamos pasado el fin de a?o con el en Pokhara y ahora estaba ahi tambien. Fuimos a jugar al billar y echamos unas risas recordando nochevieja, despues salimos un rato y quedamos para desayunar al dia siguiente y despedirnos.


Dia 14 – Nepal (Kathmandu): Noches en Thamel

6 horas de autobus no dan para mucho que contar pero si para mucho que pensar, asi que la mayor parte del trayecto hasta Kathmandu lo pase pensando en mis cosas. En Malaga no tengo tanto tiempo para hacerlo, siempre haciendo algo, sin embargo aqui para bien o para mal es una de las cosas que ocupa mi tiempo durante los viajes. Era el ultimo trayecto en autobus y me alegraba por ello, no porque este ultimo fuese incomodo sino porque pasar 6 horas en autobus para una distancia de 150km me parecia una pasada.

Al llegar a Kathmandu caminamos hasta el hotel situado en la zona de Thamel, este era un edificio nuevo y estaba bastante limpio, sin embargo la habitacion era muy pequena. Dejamos las cosas y salimos para reconocer la zona, cenar algo y planear el dia siguiente. En Kathmandu como en Pokhara no hay electricidad hasta las 8 de la tarde, pues en la epoca cuando no hay monzones y el agua escasea hay restricciones en el suministro, por eso la mayoria de establecimientos disponen de generadores para cubrir las horas de oscuridad. Esto, sumando al humo provocado por el trafico hace que haya mucha polucion y que haya gente que use mascarilla por la calle.

Volvimos al hotel cuando vimos que habia corriente y nos quedamos a descansar mientras veiamos una peli.


Dia 13 – Nepal (Chitwan): No molestar a los cocodrilos

Nos levantamos a las 8 para el desayuno, teniamos un programa de actividades que nos ocuparia todo el dia y Baba iba a sar nuestro guia. Despues de presentarse salimos andando para hacer el Tour por el poblado, nos iba contando curiosidades de su gente, religion y antepasados. Su ingles era bastante bueno para no haber ido a la escuela, nos conto que aprendio en 2 anos preguntando a los turistas durante su estancia en Pokhara. Me parece increible como los ninos sin tener medios aprenden ingles para poder trabajar o sobrevivir, al pasar por algunas casas del poblado ninos que apenas debian hablar si idioma nos saludaban y preguntaban como estabamos.

Dimos un paseo bastante grande por el poblado, visitamos la zona donde cuidan a los elefantes y vimos como un veterinario curaba a uno de ellos, fue bastante desagradable por cierto. Pasamos por una parte del parque donde Baba nos mostro algunas de las 400 y pico especies de aves que habitan en Chitwan. Junto al rio, varios turistas se banaban con los elefantes y se subian encima, aprovechamos para sentarnos en las tumbonas y tomar algo. Baba nos conto que estuvo con una chica de casta superior durante 2 anos y que los hermanos de esta querian pegarle cuando lo descubrieron, al final tuvieron que dejarlo por la presion familiar y actualmente la chica esta casada con un hombre de su casta que tiene varias propiedades.

Despues de comer y la correspondiente siesta Baba nos condujo al rio para el paseo en canoa. Esta no parecia muy estable y solo de pensar lo que podia haber en el rio era mejor no moverse mucho. No tardamos mucho en ver al primer cocodrilo, estaba en la orilla tomando el sol y debia medir unos 2 metros. Impresionaba bastante, sobre todo desde una canoa tan estrecha y en la que no tendriamos nada que hacer si al bicho le diese por atacar. Al ver que no hacian nada si no se les molestaba nos tranquilizamos un poco y hasta el final del recorrido nos encontramos con 8 o 9.

La siguiente actividad era el paseo a pie por la jungla, habia leido que hacer en caso de encontrarte con uno de los peligrosos animales que viven en la jungla. En caso de toparte con un elefante salvaje la mejor opcion es correr lo mas rapido posible. Si un rinoceronte carga contra ti debes correr en zigzag y subirte a un arbol, nunca correr en linea recta pues alcanzan los 40km/h. A un tigre no se le puede dar la espalda, lo mejor si te encuentras con uno es mantener contacto visual y retroceder lentamente, nunca cerrar los ojos sino cargara contra ti sin dudarlo. El mas peligroso es el oso perezoso, no le gustan los humanos y a lo primero que atacan son los ojos, no puedes subirte a un arbol porque trepan mejor que nosotros y correr igual. Lo mejor en estos casos es mantenerse en grupo y levantar los brazos a la vez que se grita para intimidarlo.

Sabia la teoria y esperaba no tener que ponerla en practica pero ya que estaba ahi me gustaria encontrarme con un rinoceronte. Estuvimos caminando durante una hora, siguiendo rastros, Baba subia los arboles para ver si divisaba alguno pero nada. Ademas de jabalies, ciervos, monos y otros cocodrilos no conseguimos ver a ninguno de los peligrosos. Antes de regresar fuimos al centro donde crian a los elefantes, habia varios pequenitos y dos gemelos que jugateaban junto a su madre. Pasamos un buen dia en Chitwan, lleno de actividades y nuevas esperiencias.


Dia 12 – Nepal (Chitwan): Safari en elefante

Nuestra proxima parada era Chitwan, un parque natural entre Pokhara y Kathmandu donde habiamos reservado un sarafi. Tardamos 5 horas en llegar, pero el bonito paisaje hizo que el viaje se hiciera muy corto. Ya no nos sorprendiamos por la manera de conducir asi que durante el trayecot nos limitabamos a dormir y escuchar musica. Cuando llegamos, habia muchos Jeeps esperando a los turistas para llevarlos a los hoteles, uno de ellos nos esperaba a nosotros y nos condujo al Tiger Wild Camp.

Ahi un tio con la pinta de Pablo Escobar nos indico dos sillas que estaban frente a el para que tomaramos asiento y nos explico el programa. A las 3 de la tarde en punto salimos para el safari en elefante por la jungla, habia visto un elefante de cerca pero nunca me habia subido en uno de ellos. El hombre que lo conducia lo tenia totalmente amaestrado hasta tal punto que se le cayo un palo y sin bajarse le fue indicando hasta que con la trompa se lo devolvio.

Fue bastante interesante, no vimos muchos animales ademas de ciervos y algunos pajaros pero era divertido ver como el elefante arrancaba arboles y evitaba los obstaculos que se encontraba a su paso.

A la vuelta al hotel, vimos unos ninos en el descampado de al lado jugando al futbol, en Nepal esta bastante de moda y no solo se ve criquet como en la India. Fuimos a la habitacion a cambiarnos y nos presentamos ante ellos para ver si nos dejaban jugar. Aceptaron encantados, muchos de ellos llevaban camisetas de la seleccion espanola que alguna ONG les habria dado, y al decirle que eramos espanoles alucinaron, "los campeones del mundo..." dijeron. Kike fue para un equipo y yo para otro, echamos un partido de una hora con resultado 2-2.

Despues de cenar en el hotel nos acompanaron a un teatro del pueblo para ver el programa cultural, una actuacion de la tribu Thuru en la que cantaban y bailaban chocando unos palos contra otros. Chitwan estaba bien, era tranquilo y habia muchas cosas interesantes que ver.


Dia 11 – Nepal (Banjong): Amanecer desde el cielo

Nos despertamos a las 5 de la manana para ver amanecer, habia un mirador a una hora caminando desde el que se veian los picos y como el sol se iba reflejando en ellos. Mas que caminar habia que subir escaleras una vez mas, pues el camino era corto pero muy pendiente. Se hizo eterno, por mas que miraba hacia arriba solo veia escalones iluminados por mi linterna, estaba muy oscuro y hacia un frio horrible.

Solo pensaba en llegar, el guia me repetia una y otra vez "slowly, slowly" para que fuese mas lentamente pero costaba ir mas lento cuando veia todos esos escalones. Kike y Lisa tambien estaban cansados de subir pues no habiamos desayunado y cada cierto tiempo fuimos haciendo alguna pequena pausa. Cuando llegamos a la cima vi al fondo una torreta con un mirador en la parte superior, a mi derecha cubierto de arbustos habia un helipuerto, perfecto pense! podriamos haber subido en helicoptero...

Subimos al mirador y aun no habia salido el sol, estaba a punto de hacerlo pero ya se divisaban los picos pues las nubes se habian disipado. Junto a nosotros habian 3 tios y una chica que vivian en la torre del mirador, eran de la Union Sovietica decian y vivian ahi como primitivos, con mantas para cubrir sus cuerpos y sin zapatos, con el frio que hacia. Poco a poco fue llegando mas gente que se alojaba en el mismo poblado que nosotros, el sol empezaba a asomar por las nubes. Tal y como Dodi habia dicho las montanas iban adquieriendo un color rojizo y el efecto era espectacular, a 2500 metros de altitud era como ver el amanecer desde el cielo.

Tomamos algunas fotos antes de comenzar el descenso, frente al mirador habia una especie de cobertizos de piedra, Dodi nos conto que en uno de ellos estuvo un hombre durante 20 años sin comer ni beber, solo meditando, y despues se unto mantequilla por todo el cuerpo y se prendio fuego para quitarse la vida. Comence el descenso con la preocupacion de conseguir los billetes de avion que nos llevaran a Goa o Mumbai para poder coger el vuelo a Madrid. Era lunes y el vuelo seria para el sabado asi que no tenia mucho margen de tiempo.

Tardamos 5 horas en completar la bajada hasta el pueblo donde nos recogeria el taxi para llevarnos al hotel en Pokhara. Eran todo escaleras hacia abajo que recorrian las largas praderas, pasaban por poblados y solo las interrumpian los puentes colgantes que cruzaban el rio. Cuando llegamos al poblado nos paramos para almorzar, esos Chow-mein me sentaron de lujo, el taxi llego y poco mas tarde estabamos de nuevo en Pokhara.

Era nuestra ultima noche ahi, asi que nos duchamos y fuimos a cenar por todo lo grande, ya que la noche anterior no habia cenado mucho. Antes hicimos una parada en el ciber para sacar los billetes de avion, finalmente encontre algo que merecia la pena y que nos llevaria directamente a Goa desde Kathmandu sin tener que coger mas trenes ni autobuses. Este logro y el cansancio acumulado hicieron que esa noche durmiera a pierna suelta.


Dia 10 – Nepal (Banjong): Trekking

Cuando bajamos a la recepcion nuestro guia Dodi nos estaba esperando. Desayunamos en el hotel y fuimos en taxi hasta el punto de partida de la ruta, 5 horas en total hasta el poblado donde ibamos a pasar la noche. Comenzamos a caminar y el terreno era bastante empedrado e inclinado, el cielo estaba despejado y cuanto mas subiamos mas facil era ver el Annapurna, la vista de los picos desde ese punto era impresionante.

Paramos para hacer una pausa y le pregunte al guia sobre Inaki, el espanol que murio hace dos anos subiendo uno de los picos del Annapurna. Me dijo que el estaba en el campamento base cuando ocurrio la trajedia, que era un grupo de 15 personas a las que Inaki lideraba. Tambien me hablo de 3 japoneses y un sherpa que perdieron la vida hace dos meses en otra de las montanas de la zona.

Continuamos caminando y le hice una pregunta que hubiera sido mejor hacerla a la vuelta, Que animales habitan por aqui? Osos, leopardos, ciervos... casi nada vamos. Llegamos a un poblado donde almorzamos, lo hicimos desde la azotea desde donde habia unas vistas maravillosas. Cuando terminamos y proseguimos la marcha, empezamos a subir unas escaleras de piedra hechas a mano, habian colocado una a una todas esas piedras formando una kilometrica escalera, tenia mas peldanos que la catedral de Colonia.

El tiempo estimado eran 5 horas pero ibamos a buen ritmo, tanto que la hicimos en 4 horas y cuarto. El guia nos indico el lugar donde ibamos a pasar la noche, estaba a escasos metros y eran 4 casas en las que vivian un total de 10 personas, el resto de habitaciones eran para turistas. Dejamos las cosas en la habitacion, construida de barro pero muy limpia, mucho mas que algunos sitios donde nos habiamos quedado. Fuimos al porche principal para ver si nos servian un te bien caliente. Ahi conocimos a Lisa, una mujer austriaca que trabajaba como voluntaria en una ONG dedicada a ensenar a mujeres para que sean guias de trekking. Al parecer hay mucha demanda de mujeres que prefieren tener como guia a otra mujer, ya que se dice de algunas que han tenido problemas con guias masculinos.

Tomamos el te mientras charlabamos y subimos un camino hasta un punto donde se veia el atardecer, el color de las montanas fue cambiando hasta que tornaron completamente rosa. La cena estaba lista y asi nos lo indicaron, entramos al salon pues hacia frio y sobre la mesa habia 3 bandejas de Dalbhat. Esa noche no cene mucho, la verdad es que esa comida tipica nepali no me gustaba nada, se componia de arroz, unas amargas espinacas, coles con patatas y una sopa de lentejas.

Cuando salimos camino de la habitacion, me sorprendio la cantidad de estrellas sobre el oscuro cielo, estaban tan cerca que parecia que podia tocarlas, y a pesar del frio me quede un rato a contemplarlas. Eran tan solo las 8 y media de la tarde y ya estabamos metidos en la cama, aunque teniamos que levantarnos a las 5 de la manana para ver la puesta del sol no tenia sueno. Sin quererlo empece a pensar, en como estaria Goliat pues le echaba de menos, en todo lo pasado durante el 2010 y en donde estaba ahora. Fue entonces cuando pase pagina y empece un nuevo capitulo: AÑO 2011.


Dia 9 – Nepal (Pokhara): El templo

Habia parado de llover y de nuevo brillaba el sol, la vista desde la habitacion era espectacular, una quinta planta desde la que se divisaba el lago y las montanas, que mas podiamos pedir por 4 euros cada uno la noche.

Gente esperando para ir al temploCogimos la barca para ir al templo situado en mitad del lago, esta se encuentra en una especie de islita a poca distancia de Lakeside, de hecho pense en cruzar nadando pero al no saber los animales que podrian vivir ahi decidimos coger la barca. Habia mucha gente esperando y tuvimos que esperar un rato hasta que llego nuestro turno.

El templo era pequeno pero bonito, gente entraba y salia dejando su ofrenda y poniendose tika en la frente. Hicimos algunas fotos y regresamos a Pokhara, estuvimos en internet buscando el vuelo que nos lleve de Kathmandu a Mumbai para luego bajar hasta Goa pero me esta costando encontrar uno a un precio decente y tenemos que salir el sabado 8 de enero. Espero que podamos conseguirlo porque sino tendriamos que cruzar la frontera en autobus y luego calculo que dos dias completos en tren para cruzar toda la India hasta Goa.

Juan en LakesideMientras caminabamos por el paseo junto al lago nos encontramos a Imanol, estuvimos hablando sobre nuestras experiencias en la India y coincidiamos en muchos de los problemas que tuvimos, tl tb conocio a un Pepe que intento estafarle con un negocio de piedras preciosas, "un profesional, se gano mi confianza" decia, al parecer el tipo no era como los demas, no te abordaba sino que se ganaba la confianza mediante la conversacion, hablando de temas culturales, musicales o deportivos.

Estuvimos frente al lago tomando un te, disfrutando de la puesta de sol hasta que volvimos al hotel para ducharnos y salir a cenar.